Las aulas de Formación Profesional (FP) siguen haciendo hueco a los miles de nuevos alumnos que cada curso tratan de competir en el complicado mercado laboral con mejor perfil. El tirón que los ciclos formativos han demostrado en los últimos años sigue afianzándose, y la Consejería de Educación, Formación y Empleo se ha visto obligada a aumentar la oferta de plazas con más de 600 nuevas en los ciclos que mejores expectativas laborales presentan y que, curso tras curso, dejan a estudiantes fuera.
Es el caso de los grados medios y superiores de la rama sanitaria (farmacia, emergencias sanitarias, cuidados de enfermería...) o los relacionados con las nuevas tecnologías. Se trata en todos los casos de cursos con muchas solicitudes, y en algunos concretos, de especialidades que van a generar una demanda laboral por diferentes circunstancias, como es el caso del ciclo en emergencias sanitarias, que se impartirá a distancia, y que se ha implantado porque dentro de tres años la plantilla del Servicio Murciano de Salud necesitará esa formación para desempeñar su trabajo por ley. Con las nuevas plazas y los 16 ciclos repartidos por los institutos de la Región se superarán los 22.800 alumnos el próximo curso. El proceso de admisión se abre el próximo lunes, 26 de junio, y se cerrará el 9 de julio.
El nuevo mapa de ciclos trata de responder a las demandas laborales, pero en otros casos se ha intentado completar una oferta escasa, como en Imagen y Sonido (que solo se impartía en un instituto de toda la Región) o en Farmacia y Parafarmarcia.
Las elevadas tasas de paro que registra la Región se han tenido muy en cuenta a la hora de diseñar la oferta. «Estamos en un momento económico muy complejo, pero la apuesta por la Formación Profesional es un objetivo prioritario y necesario que no podemos eludir», explicó ayer el consejero Constantino Sotoca, quien no quiso cuantificar el presupuesto reservado para la puesta en marcha de los nuevos ciclos.
A la universidad
La crisis económica y su duro impacto en el mercado laboral de la Región ha ido dejando escasa la oferta de plazas en Formación Profesional, que se ha convertido en un refugio para miles de jóvenes que colgaron los libros en plena bonanza y se han visto obligados a formarse para mejorar sus posibilidades de encontrar un nuevo empleo. A ellos se suman los cada vez más numerosos estudiantes que cursan grados superiores y utilizan su cualificación para acceder después a la universidad, ya que desde hace dos años los alumnos con grados pueden presentarse a la fase general de las pruebas de acceso.
De hecho, la matrícula de estudiantes en selectividad se ha disparado este curso precisamente por el aumento de estudiantes que proceden de Formación Profesional, y que quieren completar su cualificación con estudios superiores.
Con los nuevos grados (que ya se impartían pero solo en algunos municipios) la oferta de Formación Profesional alcanzará los 358 ciclos formativos repartidos por la Región, y un total de plazas superior a las 22.800 en todos los cursos.