El Gobierno regional y los agentes sociales dieron ayer el primer paso para tratar de reorientar el modelo productivo de la economía regional a través del Plan Estratégico de la Región de Murcia 2014-2020. El Ejecutivo autónomo, la patronal CROEM y los sindicatos UGT y CC OO acordaron ir de la mano en esta empresa en el transcurso de una reunión celebrada en el palacio de San Esteban y encabezada por el presidente regional, Ramón Luis Valcárcel.
Gobierno, empresarios y sindicatos llevarán la voz cantante en este gran pacto, pero quieren también contar con las aportaciones de la sociedad civil murciana. El próximo miércoles habrá una nueva reunión en la que se sumarán las universidades, las cuatro entidades financieras con mayor presencia en la Región (Cajamurcia, CAM, Cajamar y La Caixa), el Colegio de Economistas y los partidos de la oposición en la Asamblea Regional (PSOE e IU).
Durante una hora, el presidente Valcárcel trató de engrasar el diálogo con los responsables regionales de CC OO, Daniel Bueno, y UGT, Antonio Jiménez, algo deteriorado en los últimos meses a causa del rechazo sindical a los recortes y ajustes de la Administración regional.
El vicepresidente y consejero de Economía y Hacienda, Juan Bernal, señaló que el objetivo de la negociación del nuevo plan estratégico es «la transformación del modelo productivo regional para dar respuesta a medio plazo a la crisis» y «transformar la realidad económica y social de la Región».
Principios básicos
Bernal eludió precisar sobre qué principios deberá inspirarse ese cambio de modelo, al entender que ese es uno de los temas de la negociación. Tampoco lo hizo el presidente de CROEM, Miguel del Toro, en la rueda de prensa posterior a la reunión, pero sí apunto que el plan que se pacte debe ser «un documento vivo, abierto a la sociedad y que en cualquier momento pueda ser modificado, dado que los acontecimientos cambian a diario».
El presidente de los empresarios señaló que «hay un camino difícil de recorrer», pero expresó su confianza en la concertación social para tratar de hacer frente a «la situación de incertidumbre actual».
Los representantes sindicales sí adelantaron algunos de los asuntos que, a su juicio, deben estar en la mesa de negociación. «El actual modelo de crecimiento está agotado; ha permitido un crecimiento considerable, pero también grandes desequilibrios», indicó el líder de UGT. Para Jiménez «es importante corregir de raíz los problemas de empleabilidad del capital humano, fortalecer la economía real y hacerla más competitiva de cara al exterior».
Para Daniel Bueno, «la prioridad es atender a las personas que más están sufriendo con la crisis», además de «orientar todos los esfuerzos a la generación de empleo a través del estímulo de la actividad económica». El dirigente de CC OO pidió también políticas alternativas al recorte del gasto, por considerar que «nunca saldremos de la crisis solo con austeridad».
Los asistentes a la reunión de ayer decidieron también impulsar el acuerdo marco para el crecimiento económico y la creación de empleo firmado el pasado 13 de enero, así como adecuar la ejecución del actual plan estratégico en sus dos últimos años (2012-2013) al nuevo escenario financiero regional.