La titular del Juzgado de Instrucción 4 de Cartagena ordenó ayer el ingreso en prisión provisional de A. S.A., el vecino de 29 años imputado como autor material del incendio forestal del pasado domingo en el monte La Muela.
Así lo informó el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) y, según explicó a 'La Verdad' el letrado de la defensa, Pablo Montoya, la jueza María José Cortés aceptó los argumentos de la fiscal Ana Miñarro relacionados con la gravedad de los hechos y el doble riesgo de fuga y de obstaculizar la investigación, por ejemplo destruyendo pruebas.
Tras su decisión de prolongar al máximo legal de 72 horas la detención para practicar diligencias pedidas por la Fiscalía, la jueza tomó declaración ayer por la mañana al sospechoso. Y, según el abogado de este último, resultaron claves los testimonios aportados por los cuatro excursionistas que tuvieron que ser rescatados de las llamas en ese monte protegido por agentes forestales.
La Fiscalía quería recabar más datos para valorar si hubo un peligro de muerte concreto para este grupo de excursionistas, de cara a pedir la privación de libertad del autor del fuego hasta el juicio oral, y de cara a la futura solicitud de penas.
El abogado expuso que no había riesgo de fuga ni de bloqueo a la investigación, porque de hecho el detenido colaboró al confesar los hechos y señalar los matorrales donde escondió otras cuatro bengalas.
El reo se enfrentará a un castigo de cinco a diez años de cárcel por un delito de incendio por imprudencia, o de diez a veinte años por la existencia de dolo o conciencia y voluntad de causar daños.
Los cuatro excursionistas aseguraron que ni conocían al detenido ni tenían la misma motivación esgrimida por él para salir al monte en la madrugada del sábado al domingo: avistar objetos volantes no identificados (ovnis), dentro de una convocatoria nacional de aficionados a un programa de radio del conocido presentador Iker Jiménez.
Dos grupos distintos
Afirmaron que solo salieron a disfrutar de la naturaleza y las estrellas como en otras ocasiones, si bien uno de ellos admitió haber dicho a la Guardia Civil que fueron a ver ovnis. Posteriormente, la persona que hizo esa afirmación matizó que lo hizo de forma irónica, aunque confesó que logró convencer a sus compañeros de salir al monte esa noche porque la reunión de aficionados a las naves espaciales crearía «ambiente» en la montaña. Según Montoya, el arrestado afirmó no conocer a los excursionistas y dijo que quedó en el monte con dos colegas que, según le dijeron el domingo, escaparon de las llamas por sí mismos.
El fuego, que se desarrolló en el Lugar de Importancia Comunitaria (LIC) y la Zona Especial de Protección de las Aves (ZEPA) de La Muela y Cabo Tiñoso, afectó a unas 11 hectáreas. El detenido insistió en que al no encontrar a sus acompañantes porque no tenía cobertura de móvil, trató de indicarles su posición lanzando un cohete de luz roja para embarcaciones. Eso causó el incendio forestal.
La Unidad Militar de Emergencia (UME), que acudió para colaborar en la extinción, localizó los restos del cohete. La Benemérita halló, no muy lejos de allí, el lanzador del artefacto y, con ello, el punto desde el que fue proyectado.