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«Nos pasamos el día telegrafiando nuestra vida en palabras, pero somos más que eso»

REGIÓN MURCIA

«Nos pasamos el día telegrafiando nuestra vida en palabras, pero somos más que eso»

Merche Rodríguez / Autora del libro 'Colgados;-) Emociones en la red'

21.05.12 - 00:55 -
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Por un problema de salud y con la crisis pegada al hombro, la periodista Merche Rodríguez (Madrid, 1966) comenzó a frecuentar el mundo del chat. Un mes le bastó para constatar que las relaciones que se establecían en la red eran contradictorias. Había gente que quería conocer a otras personas, pero no pasaban a la siguiente fase. Era una especie de comunicación incompleta, lo que le llamó poderosamente la atención. De ahí que decidiera estudiar este fenómeno social. El libro 'Colgados ;-) Emociones en la red', que hace unos días ha presentado en la Facultad de Comunicación de la Universidad de Murcia, es el resultado.
-¿Encontró en la red a gente que es más lo que quiere ser que lo que es?
-En la red he visto dos tipos de navegación: la anónima y la pública. Esta última se mueve más en redes sociales, es una comunicación visible. Sin embargo, la anónima es realmente fascinante y desconocida. La gente piensa que las personas que están en los chats son frikis o desequilibrados. Yo no creo que sean ninguna de las dos cosas, sino que simplemente exteriorizan una carencia que no pueden exteriorizar de otra manera. Es un fenómeno para observar peridiodisticamente. Humanamente me puede resultar curioso. Yo no he cogido a la gente como en un laboratorio, pues algunas personas que he conocido por la red forman hoy parte de mi círculo de amistades.
-La sociedad, ¿se deja conocer?
-No, esa es una de las conclusiones a las que he llegado. Es como si viviéramos en una sociedad que aparentemente quiere comunicarse pero que luego es muy celosa, ya no de su intimidad, sino de su propio ser. Nos recubrimos de demasiadas capas, como si sintiéramos miedo de que el otro nos descubriera. Yo personalmente me siento mucho más cómoda cuando me muestro tal cual, porque lo que no quiero que sepas, ni siquiera lo vas a sospechar. Me siento mucho más libre, y no quiero estar con protocolos exagerados, me aburre dar rodeos.
-¿Hay algún perfil de usuario?
-Sí, hay uno: el solitario. Y puede tener 20 años, 40&hellip o 65. Vivimos en una sociedad de solitarios.
-¿Hay que poner límites?
-En ocasiones la red en concreto e Internet en general te puede abducir. Cuando te das cuenta llevas horas navegando. Lo de internet es una cuestión química, el cerebro desprende unas sustancias químicas que te hacen sentir placer en el sentido de satisfacción rápida, de ahí la adicción. Estás ante algo que no te supone esfuerzo y que te gusta, te hace evadirte y el cerebro te lo pide. Según los psicólogos, para evitar esa situación o para tratar la adicción a internet, lo que tienes que hacer es reordenar en tu cerebro las actividades de ocio.
-¿Por qué se renuncia a la comunicación cara a cara y no deja de crecer la comunicación virtual?
-Tenemos prisa para seguir teniendo prisa, es una situación endogámica. Vivimos con un disfraz continuo, tenemos que hacer que hacemos y que no paramos de hacer. Es como si estuviera mal visto desconectar y justo lo que hay que hacer es recuperarse y desconectar. Nos pasamos el día telegrafiando nuestra vida en tres, cinco o diez palabras, y somos más que eso, somos emociones.
-¿Qué opina del 15M, un movimiento de indignados que surgió precisamente en redes sociales?
-Eso es algo bueno de la red, que permite canalizar energía, pero, ¿en que ha quedado el 15M? Qué pena, ¿esa fuerza dónde está?, debatiéndose en asambleas eternas. Estuve en las primeras concentraciones en la Puerta del Sol, pero hoy, mi opinión es que este movimiento es una pérdida de energías desperdiciadas. Hay que luchar, hay que seguir.
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Merche Rodríguez, en la UMU. :: VICENTE VICÉNS/AGM