La abstención del PSOE -IU y CDL votaron en contra y el PP a favor- abrió ayer la puerta a la aprobación de los presupuestos para este año, que ascienden a 11.735.928 euros y acaban con la prórroga que se venía arrastrando desde 2009 en las cuentas locales. Es la primera vez en 20 años que a estas alturas de año, el municipio cuenta ya con su previsión de gastos e ingresos aprobada.
La principal novedad es la caída del 13,6 % respecto al anterior presupuesto. El recorte ha sido especialmente duro en programas para mayores, mujer, culturales, deporte y fiestas, ya que la deuda -a 30 de junio del 2011- asciende a 20 millones de euros, a los que habrá que sumar algo más de un millón de euros que queda por auditar hasta el final del 2011.
La delicada situación económica ha obligado a una subida generalizada de impuestos y tasas. Las de agua potable y basuras pasa ahora a ser bimestral (antes se cobraba cada tres meses) y la segunda sube un 27% -unos 4,66 euros por recibo, unos 133 euros al año-, debido principalmente a la inclusión del coste del depósito de los residuos en Cañada Hermosa, que en anteriores presupuestos no era contemplado. En cuanto al agua potable, se elimina el consumo mínimo -unos 20 euros trimestrales- a cambio de pagar una cuota de servicio de 11,27 euros por recibo bimestral.
El gasto corriente asciende a 4.629.138 euros, y el de personal a 4.349.721 euros, lo que deja poco margen para trasferencias y subvenciones (1.017.019 euros). El pago de los intereses de la deuda asciende a 389.439 euros, sobre todo por el peso de las que se mantienen con la Mancomunidad de Canales del Taibilla y Pilsa, la antigua concesionaria del servicio de recogida de basuras. Las inversiones quedan reducidas a apenas 85.755 euros, es decir, apenas cinco euros por cada muleño inscrito en el padrón.
El portavoz de Izquierda Unida, José Luis Álvarez, justificó su voto en contra al «desacuerdo con la subida general de impuestos y tasas municipales, sobre todo en agua potable y recogida de basuras, para hacer frente a deudas atrasadas en legislaturas anteriores. El ciudadano no es culpable, pues ha estado pagando los recibos religiosamente, y se podrían hacer muchas cosas, como la venta de patrimonio».
El otro voto en contra, el del CDL, sigue casi exactamente la misma explicación, que dio su portavoz, Toñi Salcedo: «Nos hubiera gustado que se hubieran hecho las cosas de diferente manera hace muchos años y que no tenga que pagar el pato ahora el ciudadano de a pie».
La «única solución»
El portavoz socialista, Salvador José Garrido, habló de «responsabilidad política» para justificar su abstención. «El PP tienen que llevar este barco a buen puerto y nosotros no vamos a entorpecer esa labor por que entendemos que ellos son los que tienen que tomar las decisiones para este pueblo».
Por su parte, el portavoz de los populares, Salvador Andújar, opinaba «nosotros hemos hecho una propuesta de presupuestos que es la única solución que hay para salvar la economía municipal, debido a la crisis económica que atraviesa el ayuntamiento. Con estos presupuestos podemos ir salvando la deuda». El alcalde José Iborra ha resaltado que «ha costado mucho trabajo el conseguir un presupuesto real en el que todos tenemos que apretarnos el cinturón. La situación está mal y no es sencilla por lo que no podemos pensar en inversiones, pues primero hay que pagar lo que debemos».