ElPozo afrontó anoche el tercer partido más importante de la temporada. Y es que tras la semifinal de la Supercopa en la que el equipo de Duda perdió ante el Barça o el choque entre catalanes y murcianos en el Palau, que acabó con empate a cinco en liga regular, el de ayer era un paso muy importante para asomarse a una de las tres finales a las que aspira el equipo de la familia Fuertes esta temporada. Pese a la baja de Rafa por un problema en los isquiotibiales de última hora y que obligó a Raúl Jerez, portero del filial, a viajar a toda prisa a la ciudad castellana, ElPozo demostró su jerarquía, pasó a semifinales por la puerta grande y ya espera al Lobelle en semifinales.
El partido empezó con un Miguelín que se mostraba mucho. En el primer minuto, el balear cruzaba mucho el balón ante la salida de Cidao. La clave para no sufrir demasiado era desactivar cuanto antes las ilusiones de derrumbar en la batalla al inexpugnable equipo murciano. Y el primer empujón llegó en el minuto cuatro con una jugada de Saúl que empujó a la red Kike Boned. Pero poco después ElPozo levantó el pie del acelerador e invitó a su rival a correr y romper el partido. Y ElPozo empezó a sufrir demasiado, acumulando faltas y perdiendo muy rápido el balón. Aún así el equipo de Duda tenía las oportunidades más claras, como la de Kike, a falta de cuatro minutos para que acabara la primera mitad.
La primera parte acabó con ElPozo ganando por un gol y con muchos minutos a las espaldas de los jugadores más noveles. Y tras sufrir mucho sin pelota pero teniendo las ocasiones más claras. Sin duda, el entrenador brasileño de ElPozo apostó por jugadores que tienen menos experiencia en partidos cargados de tensión como Adri o Bebe, mirando al futuro inmediato en competiciones como ésta o como la Copa de España que se disputará en apenas dos semanas en Logroño. La apuesta le salió bien al técnico de Florianópolis pero en la segunda parte necesitaba meter en la pista más experiencia, más posesión y más templanza para marcar el segundo y matar definitivamente el cuarto de final.
Y en la segunda parte ElPozo fue un equipo más fiable y más sólido. Presionó más arriba a su rival y, sobre todo, supo mantener al Caja Segovia muy alejado de la portería de Chico. Además, las mejores oportunidades siguieron siendo para el equipo de Duda. La más clara, el mano a mano de Álex que desbarató Cidao. Y cuando el partido no se había terminado de cocer, apareció Grello para aportar dos golazos que tumbaron casi definitivamente al Caja Segovia. El primero con un disparo desde la izquierda que no vio Cidao. Y en el segundo, el brasileño que la pasada temporada jugó en Irán, esculpió una obra de arte, pisando el balón ante la presencia de dos defensores y colocando sutilmente el esférico pegado al palo izquierdo del portero segoviano.
Pero ElPozo siguió teniendo hambre y en una jugada de Adri, Álex empujó el balón a la red y colocaba el cuarto ante un Segovia aturdido por el vendaval murciano. Solo un error defensivo de ElPozo con una pérdida de balón propició que Borja Blanco redujera diferencias y permitiera a los segovianos a soñar. Pero la magia de Kike y su gol desde su propio campo mató a un Segovia que nada pudo hacer ante un excelso ElPozo.