Los esfuerzos para llegar a fin de mes no solo los tienen que hacer las familias o las empresas sino ahora también los institutos y en concreto los tres Centros Integrados de Formación Profesional del municipio. El Santa Lucía (antiguo Bastarreche), el Carlos III y la Escuela de Hostelería solo han recibido el 30% del presupuesto del año pasado que se les asigna para pagar los gastos corrientes y ni un euro de 2012.
Las facturas de la calefacción, de la luz, del teléfono, de las fotocopias o de las actividades extraescolares son una losa cada vez más difícil de asumir para esos centros públicos de enseñanza y formación que se han visto obligados a echar mano de sus reservas económicas, a hacer planes extra de ahorro o meter la tijera allí donde hace unos años era impensable.
Los centros que se supone que tienen que servir de punta de lanza para la mejora de la productividad del tejido empresarial están casi al borde del colapso financiero. A fecha de hoy la Comunidad ha ingresado el 60% del total del importe a los institutos de la Región, pero a los nueve centros integrados que tiene abiertos, tres de ellos en Cartagena, solo la mitad.
La razón es que estos centros, donde se imparten clases a estudiantes, trabajadores en activo y a desempleados, pertenecen a la Dirección General de Formación Profesional y los pagos en ese departamento van más retrasados que en el resto. El Santa Lucía, el Carlos III y la Escuela de Hostelería acabaron el año con solo el 15% de su presupuesto anual. Hace apenas dos semanas percibieron el otro 15%, y aún no saben cuándo recibirán el resto. La Comunidad les ha asegurado que antes de que acabe el curso les habrán ingresado el 100%.
La directora del Carlos III, Concepción Fraga, confiesa que cuando peor lo pasaron fue a finales del año pasado. Por esas fechas, reconoció a preguntas de 'La Verdad', tuvieron un aviso de la compañía eléctrica de corte del suministro. «Llegamos al límite, pero poco a poco vamos sobreponiéndonos. Ahora nos hemos visto en la obligación de congelar actividades extraescolares, salidas a visitar empresas. Incluso cuando se nos rompe un ordenador ni siquiera lo arreglamos», añadió.
Pago a proveedores
Pero en este centro, donde se imparte la rama de Administración, Marketing e Informática, lo peor está por llegar pues debe renovar las computadoras que usan los alumnos en sus prácticas. No podrá hacerlo por ahora ya que la Consejería de Educación se lo impide.
Igual situación está viviendo el Centro Integrado de Hostelería y Turismo (Escuela de Hostelería) donde las maniobras para llegar a fin de mes son mayores. Aquí, los proveedores no perdonan y son los primeros en cobrar, cuenta Antonio García, director del instituto ubicado en la calle Ingeniero de la Cierva, junto a la UNED. Su caso es un poco especial, ya que han recibido el 40% del dinero que les corresponde, precisamente para pagar los productos de alimentación utilizados en clases de cocina.
En el instituto de Santa Lucía también están casi en números rojos. En este caso, la dirección hizo un plan de ahorro y recortó en la mayoría de las partidas. Aun así han tenido que dejar de hacer actividades extraescolares porque no pueden asumir el coste.
La Consejería de Educación admitió que los centros integrados solo ha recibido el 30% del dinero que les corresponde del años pasado. Un portavoz de ese departamento autonómico aseguró que en junio habrán cobrado el resto y que además comenzarán a recibir el presupuesto de este año.