Leandro ha pensado más de una vez, a lo largo de los últimos dos años, que su pierna izquierda, machacada por un accidente de coche y después por una grave infección, era ya irrecuperable. Pero este farmacéutico murciano de 32 años al que le gusta el deporte no se ha dado nunca por vencido, y ahora empieza a ver la luz al final del túnel gracias a su propio esfuerzo y al de los traumatólogos que lo tratan en La Arrixaca. «Me han salvado la pierna», resume.
La fractura abierta provocada por un grave accidente en Tarragona, hace dos años, fue el comienzo de su periplo por las consultas de Traumatología. Desde Cataluña fue trasladado a Madrid, donde se le practicó una osteosíntesis interna (se le colocaron placas y tornillos en la zona de la rodilla para cerrar la fractura). Pero tras la cirugía, Leandro sufrió una infección que se extendió rápidamente. En ese estado acudió a La Arrixaca, que es referencia nacional en el tratamiento de este tipo de sepsis. «Hubo que quitarle todo el material y actuar rápidamente», explican los traumatólogos José Molina y César Salcedo, que han seguido toda la evolución. El servicio de Infecciosas, que dirige Joaquín Gómez, estableció un tratamiento que se aplicó directamente en la zona afectada, por encima de la rodilla. Se cortó hueso infectado y se implantó en su lugar un biomaterial (una cerámica) con antibiótico.
Un milímetro al día
Una vez controlada la infección, los doctores Molina y Salcedo le retiraron a Leandro el biomaterial y le colocaron un alargador externo, que puede apreciarse en la fotografía superior. Se inició así, el pasado mes de julio, lo que se conoce como «transporte óseo», un tratamiento en el que La Arrixaca es también referencia. El fémur fue alargándose un milímetro por día. «Llevamos ya casi 10 centímetros», lo que significa que está a punto de llegar a la zona sana, junto a la articulación, explican los médicos. Llegado ese momento, hay muchas posibilidades de que se produzca una 'consolidación biológica'. Si no es así, habrá que intervenir para unir el hueso con un injerto. Leandro está ya cerca del final de esta larga carrera de fondo. Cuando le quiten el alargador tendrá que empezar rehabilitación. Será duro, pero habrá recuperado su pierna.