La empresa Agrícola de José Frutas, ubicada en la pedanía murciana de Los Ramos, vive estas semanas una situación insólita. Las desavenencias entre un empresario alemán, socio mayoritario de la firma, y la administradora y el apoderado de la misma ha llevado al cierre provisional de la planta. Decenas de trabajadores protestaron este jueves ante la empresa para pedir que abra de nuevo sus puertas y poder recuperar así sus puestos. Manuel Roseland, hijo del socio mayoritario de esta firma agrícola, ya ha pedido a un juzgado de lo Mercantil de Murcia que le permita, como medida cautelar, la entrada a las instalaciones ante la posibilidad de que se echen a perder cerca de 150.000 kilos de naranjas y limones.
El detonante de esta situación se remonta varias semanas atrás. Los Roseland, una conocida familia de empresarios agrícolas alemanes, llevaban tiempo, según explica Manuel, preguntándose los motivos por los que sus instalaciones en Murcia sufrían pérdidas. Ante la sospecha de que se pudiesen estar cometiendo presuntas irregularidades en la misma, los germanos decidieron mandar a dos asesores, Oliver Huesman y Javier Mirón, para realizar una auditoría. Según señala el escrito dirigido al juzgado, en 2011 la mercantil registró unas pérdidas cercanas a los 2,5 millones de euros.
Estos dos consultores llegaron a la pedanía de Los Ramos el 11 de enero y aseguran que ni el apoderado ni la administradora colaboraron con su tarea. «Cada vez que pedíamos información no nos daban nada y un día ya nos impidieron el paso a las instalaciones». Fue en ese momento cuando Manuel Roseland decidió viajar a Murcia para solucionar el entuerto. El escrito, presentado por el letrado Sergio Marco, del despacho murciano MMB, asegura que la administradora niega actualmente el acceso a las instalaciones al empresario. «Las cerraduras han sido cambiadas y el almacén cerrado», explican. «La mercancía se está deteriorando y los trabajadores se han movilizado a través del sindicato, advirtiendo que se está produciendo un cierre patronal».
«Medidas urgentes»
El letrado de Roseland ha solicitado al juzgado de lo Mercantil que cese en el cargo a la administradora de esta firma y que le requiera la documentación financiera y contable de la empresa relativa al pasado año. La principal petición en este momento es, sin embargo, que el magistrado permita el acceso de este empresario alemán a las instalaciones. «Es necesaria», dicta este documento, «la adopción urgente de medidas para evitar daños en la mercancía, en los derechos de los trabajadores, la destrucción de pruebas y evitación de salida de dinero y mercancía de la sociedad».