La segunda fase de la Ciudad de la Justicia ya es casi una realidad. Desde fuera, esta importante obra luce casi acabada. El presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Murcia, Juan Martínez Moya, avanzó ayer durante su comparecencia en la Asamblea Regional que el traslado a esta infraestructura, la mayor obra que lleva adelante a día de hoy el Ministerio y que permitirá acabar con la dispersión de los juzgados en Murcia, se producirá «próximamente». Fuentes judiciales calculan que para finales del segundo semestre del año ya se podría producir el salto.
Actualmente una comisión especial estudia los detalles propios de este traslado. El nuevo edificio albergará todos los órganos judiciales de la capital, a excepción de la Audiencia Provincial y la sede del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) que, por el momento, permanecerán en el Palacio de Justicia.
Este edificio estará formado por cinco módulos dispuestos en forma de T, que albergará los juzgados existentes más un espacio de reserva suficiente en previsión de futuros crecimientos. Contará con espacio para la Fiscalía, el Registro Civil, una zona de detenidos, una clínica forense y un juzgado de guardia 24 horas. La concepción del edificio y la distribución de los espacios se adecua al diseño de la nueva Oficina Judicial.
Martínez Moya ofreció ayer algunos detalles de esta obra con motivo de la reunión que mantuvo con el presidente de la Asamblea Regional, Francisco Celdrán. Durante el encuentro, le trasladó el estado en el que se encuentra la Justicia en Murcia, sobre la base de la Memoria de 2010, así como una primera prospección de datos de 2011. Martínez Moya ya ha celebrado en alguna ocasión cierta tendencia a la desaceleración o estabilización en el número de asuntos que llegan a los tribunales.
Según fuentes judiciales, en ese encuentro también se abordó «cuál es el estado actual de la Justicia en nuestros órdenes jurisdiccionales, de los avances tecnológicos en la Administración de la Justicia, así como la necesidad de estar preparados para los nuevos cambios que se anuncian sobre nueva organización judicial en materia de planta y demarcación».
Respecto a la Oficina Judicial, un proyecto que se implantó de forma pionera en Murcia, el presidente del TSJ reconoció que «es un proceso de transformación de la gestión procesal que necesita tiempo en su implantación», aunque ha avanzado que está empezando a producir «resultados positivos».
El presidente del TSJ también fue preguntado sobre la sentencia del Tribunal Supremo que condena al juez Garzón a 11 años de inhabilitación. Martínez Moya recalcó ayer que «no se deben tolerar las descalificaciones» y destacó que la sentencia, que no quiso entrar a valorar, «tiene 72 folios en los que se explica, razona su decisión». Por ello, invitó a leer el texto completo antes de valorarlo y recordó que el Supremo «se conduce por el principio de independencia y absoluta sumisión a la ley».