Todos los consejeros están analizando estos días sus partidas presupuestarias para conseguir el ahorro de más de 500 millones de euros que se necesitan para reequilibrar las cuentas de la Comunidad Autónoma, que acabó el año pasado con un déficit superior al 4% del PIB, y que se traducirá en un desfase de más de 1.100 millones de euros. La Consejería de Economía y Hacienda, que asume el lunes el rango de vicepresidencia, se ha marcado dos semanas de plazo para realizar el reajuste, que incluye además una parte de ingresos extraordinarios por varias vías. Por un lado se está estudiando la recuperación del Impuesto sobre el Patrimonio. Al mismo tiempo, se quiere impulsar el plan para vender inmuebles de la Comunidad Autónoma y alquilar puntos de amarre en los puertos deportivos, que hasta ahora no ha obtenido los resultados previstos (casi 200 millones de euros) pese a que esta propuesta se puso sobre la mesa hace año y medio. Juan Bernal ha señalado que no contempla subir los impuestos y tasas autonómicas.
En el apartado de los recortes, todos los capítulos están bajo la lupa. La consigna es que la selección que hagan los consejeros sea cualitativa, y no cuantitativa, con el fin de ahorrar en las partidas que sean más prescindibles. Habrá menos subvenciones nominativas y se reducirá el número de empresas públicas y organismos autónomos, como ha apuntado este diario. Asimismo, se quiere adelgazar más la estructura suprimiendo altos cargos y personal eventual de confianza. «Todo es analizable», señalan fuentes de la Consejería.
El PSOE pide garantía sanitaria
La responsable de Sanidad y Política Social del Grupo Parlamentario Socialista, Teresa Rosique, ha presentado una moción en la Asamblea Regional en la que pide un Plan Económico-Financiero para la Sostenibilidad de la Sanidad pública en la Región de Murcia, «garantizando la calidad y gratuidad de los servicios sanitarios, que establezca objetivos claros, medibles y un calendario de ejecución». Teresa Rosique señala que la situación económica-financiera en la que se encuentra la Sanidad pública en la Región de Murcia «es muy preocupante y de no resolverse se corre el riesgo de hacer insostenible el sistema Sanitario público de nuestra Comunidad Autónoma». Señala que «el déficit acumulado del Servicio Murciano de Salud, que supera los 1.100 millones de euros, la deuda a proveedores que alcanza ya los 1.000 millones de euros y el recorte presupuestario de este Organismo para el año 2012, fijado en 225,6 millones de euros, suponen un riesgo real para la sostenibilidad de la sanidad pública regional».
Estas cifras, sumadas al recorte en el presupuesto de 2012 para esta materia, suponen, según la socialista, «un riesgo real para la sostenibilidad de la Sanidad pública regional». Apunta que esa sostenibilidad también está comprometida por otras medidas adoptadas por el Gobierno murciano, como «el cierre de quirófanos por la tarde y el de consultorios los fines de semana, el recorte de 94 millones de euros en personal y la reducción de más de 600 puestos de trabajo en el Servicio Murciano de Salud», ha lamentado Rosique.