Los ajustes y la austeridad alcanzarán al sistema aeroportuario, según indicó ayer la ministra de Fomento, Ana Pastor, en el Congreso. Indicó que se abre una nueva etapa en la que «se acabaron las terminales vacías de pasajeros», porque España «no se lo puede permitir».
«No realizaremos inversiones como las que se han hecho en los últimos años, que no se justifican con criterios de rentabilidad», zanjó.
Como ejemplo, Pastor expuso que existen aparcamientos en aeropuertos con dos o tres plantas cerradas, lo que pone de manifiesto que eran «excesivamente grandes», y se refirió al elevado número de aeropuertos en pérdidas por sus altos costes y pocos pasajeros, al tiempo que se mostró partidaria de la participación de las comunidades autónomas en la gestión aeroportuaria.
El futuro de Corvera
«Reduciremos el coste en todo lo que se pueda, sin que afecte a la calidad, a la seguridad ni a la operatividad del servicio», remachó. Para ello, aseguró que se abordará una reestructuración financiera de los aeropuertos.
Esta posición podría favorecer el futuro del nuevo aeropuerto internacional de Murcia, que acarreará el cierre de San Javier, ahora gestionado por AENA, y el traslado de su actividad a las nuevas instalaciones de Corvera, con el ahorro que ello supondría para la sociedad pública.
La ministra aseguró que la deuda de AENA alcanza los 14.942 millones, de los cuales 12.359 millones son a largo plazo, y 2.583 millones a corto plazo, lo que supone casi tres veces más que la cifra de 2004.
El gestor aeroportuario está «seriamente dañado» por la deuda, recalcó, y su ratio de endeudamiento se ha multiplicado por tres, pasando del 165% de 2005 al 423% actual, lo que supone 21 veces más que el beneficio bruto de explotación del ente, lo que calificó de «insostenible».
Reforma en las autopistas
Otro de los asuntos expuestos por Ana Pastor y que podría afectar a la Región de Murcia, dada la difícil situación que atraviesa la concesionaria de la autopista Cartagena-Vera, es el anunció de que modificará la normativa de autopistas de peaje para establecer un nuevo modelo de concesiones viable, regular los supuestos en los que es necesario un reequilibrio financiero o determinar el régimen de propiedad de los expropiados o el rescate de las concesiones.