La Policía Nacional ha detenido a 57 personas, cuatro de ellas en la Región -otras tres han sido imputadas-, por presuntamente compartir pornografía infantil en internet. Del más de medio centenar de arrestados en esta operación, cinco eran ya reincidentes. Este 'golpe' contra la pedofilia ha permitido la intervención de 240 discos duros con imágenes de agresiones sexuales a menores de 13 años, de gran crudeza y muchas novedosas para los especialistas.
Los detenidos compartían y poseían archivos pornográficos en los que intervienen niños de corta edad realizando actos de naturaleza sexual con adultos. Durante la semana de monitorización realizada por los ciberagentes, se ha comprobado que cada uno de los usuarios investigados se habría descargado una media de cinco archivos en ese breve espacio de tiempo. Además, alguno de ellos había llegado a poseer más de 800.
Según informó ayer la Policía, en la ''Operación Koben' se han intervenido más de 240 discos duros y, además de los 57 detenidos, hay otras 24 personas, tres en Murcia, imputadas por posesión o distribución de este tipo de material. El material intervenido contiene vídeos de extrema dureza, como violaciones a menores de muy corta edad.
Los especialistas de la Brigada de Investigación Tecnológica de la Policía destacan el elevado nivel de cualificación de muchos de los arrestados, con profundos conocimientos de informática -por sus estudios o profesiones- y que han dificultado su identificación. Además, se ha detectado un incremento en la utilización de programas de uso profesional de borrado seguro de datos con la intención de eliminar las huellas que pudiera dejar la pornografía infantil en sus sistemas. Uno de los arrestados incluso tenía instalado un sistema amplificador de la señal wifi en la terraza de su domicilio. Este dispositivo potencia la capacidad de captar conexiones inalámbricas de otros usuarios para utilizar fraudulentamente esas líneas y enmascarar la conexión del usuario real.
El inspector jefe de la Brigada de Investigación Tecnológica (BIT) de la Policía, Enrique Rodríguez, explicó ayer que entre el material incautado hay vídeos conocidos por los investigadores y que circulan desde hace años por internet, pero también hay imágenes nuevas, todas ellas de menores de trece años y alguna de ellas de gran crudeza. «Se trata de la misma agresividad y salvajada de siempre», añadió este inspector, que aseguró que ya se están investigando estos datos.