La Asociación Empresarial de Energías Renovables y Ahorro Energético de la Región de Murcia (Aremur), integrante de la Federación Regional de Empresarios del Metal de Murcia (Fremm), encontró ayer al Ministerio de Industria cerrado «a cal y canto» en lo referente «a negociar cualquier salida que suavice la paralización indefinida de las ayudas para el desarrollo de nuevas plantas de generación eléctrica renovables», según dijo ayer Juan Toledo, presidente de la patronal de las renovables. Tras la reunión celebrada en Madrid con el subdirector general de Política Energética, Santiago Caravante, en la que se encontraba también el director general de Industria, Energía y Minas de la Comunidad, Pedro Jiménez, y Teodoro García Egea, diputado del Partido Popular por Murcia, Toledo aseguró que salía «desolado» por las respuestas ofrecidas por los interlocutores del Ministerio.
La negativa a prorrogar las ayudas, según Aremur, o a adoptar otras medidas de compensación supondrá una pérdida de actividad económica en el sector en la Región de 160 millones de euros, que afectarán en términos de empleo a 1.800 puestos de trabajo.
La reunión con el subdirector de Política Energética se celebró tras las gestiones previas realizadas desde el Gobierno regional, tanto por el presidente Ramón Luis Valcárcel como del consejero José Ballesta, a quien la patronal agradece «el apoyo incondicional». Ante la insistencia deCaravante en no hacer «excepciones con ninguna comunidad autónoma», Juan Toledo se mostró partidario de la «intervención a un nivel de mayor representación política por parte del Ministerio, ya que el director general de Energía del Ministerio no pudo recibirles, tal como estaba previsto, al coincidirle el encuentro con otra reunión. Se nos ha dicho que no existe negociación posible en el ámbito de excepciones entre comunidades, salvando Canarias por sus peculiaridades en infraestructuras energéticas».
Además, desde el Ministerio se descartó ayer la propuesta de los empresarios de la publicación de un Real Decreto de Balance Neto, para permitir el autoconsumo de energía eléctrica en las industrias y hogares, producida en sus propias cubiertas por paneles solares. Caravante manifestó en la reunión que se tardaría «un mínimo de seis meses en poder tramitar todo la documentación». Otro palo para los empresarios del sector.