El servicio de estudios de BBVA le echa un cable al Gobierno. Tras estimar que la economía española retrocederá el 1,3% este año -una caída inferior a la pronosticada por el FMI, del 1,7%, y por el Banco de España, que la cifró en el 1,5%-, concluye que el esfuerzo fiscal que realizarán las cuentas públicas en este entorno de recesión va a «cumplir de sobra» los requerimientos del programa de estabilidad, siempre que las comunidades autónomas no vulneren sus compromisos.
Mientras que en el conjunto del Estado la previsión del PIB se cifra en -1,3, la Región de Murcia es la tercera comunidad autónoma con un mayor descenso (-1,9) solo por debajo de Castilla-La Mancha (-2,4) y la Comunidad Valenciana (-2,2). Para 2013, la previsión del estudio del BBVA será positivo para la Región de Murcia (0,5), la tercera comunidad que menos crezca. Asegura el estudio que el factor negativo en Murcia como condicionante de las diferencias del crecimiento regional será, sobre todo, el freno y apalancamiento en el sector privado.
Tomando en cuenta el escenario de recesión, considera que si el porcentaje de deuda sobre PIB se queda en el 5,3%, como calcula, en vez de reducirse hasta al 4,4% comprometido, los sacrificios realizados para alcanzar ese porcentaje inciden en el déficit estructural, -el que persiste tanto en los buenos como en los malos tiempos-y hacen que no se pueda formular a España el menor reproche. Incluso piensan se le podría poner como ejemplo, porque «no hay constancia de países» que hayan logrado recortes de este calado en tan breve plazo de tiempo. Conseguirlo «es algo inédito y ambicioso», comentó el responsable del servicio de estudios del banco y «está en línea con los principios del Tratado» de la Unión. Por ello, el esfuerzo tendría que valorarse «más que positivamente».
Desplome
Los técnicos de BBVA ya calculan que la economía española, tras retroceder el 0,3% en el cuarto trimestre de 2011, habría registrado una caída adicional del 0,2% en los tres primeros meses de este ejercicio. El desplome se agudizará hasta mediados del año, anticipó Rafael Domenech, economista jefe para las economías desarrolladas de BBVA, para repuntar suavemente en el segundo semestre. Para el conjunto de 2012, todos los componentes del PIB irán hacia abajo, con fuertes retrocesos del consumo privado y de la inversión y el único alivio del saldo exterior, que aportará 1,9 puntos al crecimiento. Después del retroceso anual, el avance del PIB en 2013 se limitará al 0,6%, pronosticó.
Esfuerzo fiscal
En tan desfavorable marco, los esfuerzos de disciplina fiscal cobran doble mérito. En grandes cifras, de confirmarse la caída del PIB en el año actual, a los 15.000 millones de ajuste que ya han sido comunicados, habría que sumar las medidas anunciadas para compensar la desviación del déficit en 2011 -ligeramente por encima de los 25.000 millones- y otros 10.000 millones adicionales por el deterioro derivado de la caída de la actividad. En números redondos, un ajuste de 50.000 millones.
Rafael Domenech explicó que las medidas adoptadas van en la buena dirección y «solo en última instancia» habría que recurrir a una nueva subida de impuestos.
¿A quién corresponden entonces los nuevos esfuerzos? En su mayor parte, a las comunidades, que tendrán que seguir recortando gastos. A los técnicos de BBVA también les inquieta la evolución de las cuentas de la Seguridad Social, sobre todo tras conocer los datos del pasado enero, que registraron una fuerte caída de 283.684 afiliados.