La Asociación de Usuarios de Bancos, Cajas de Ahorro y Seguros (Adicae) llevará a los tribunales a ocho entidades financieras españolas, entre ellas, Caja Mediterráneo (CAM), por vender productos complejos a particulares sin informar sobre sus riesgos.
El presidente de Adicae, Manuel Pardos, explicó ayer que las entidades financieras españolas tienen bloqueados más de 30.000 millones de euros de las familias en forma de participaciones preferentes y otros productos de deuda subordinada que no pueden ser cancelados. El representante de Adicae en Alicante, Daniel Fernández, que representa a cerca de un millar de las 32.000 personas que esta organización estima que están afectadas por este problema en la Región de Murcia, señaló que el 80% de ellas invirtieron en cuotas participativas de CAM. El 20% restante de sus representados compró participaciones preferentes, cédulas hipotecarias, pagarés, cuotas participativas o deuda subordinada a entidades como Cajamurcia, La Caixa y Bancaja, fundamentalmente.
Este tipo de productos, dijo Fernández, tienen en común su perpetuidad, es decir, que no tienen fecha de vencimiento, por lo que solo es posible deshacerse de ellos vendiéndolos en mercados secundarios, aunque nadie garantiza que el inversor pueda hacerlo finalmente ni que, si llegara a hacerlo, recupere la totalidad de lo invertido.
Fernández ha matizado que las 52 entidades bancarias españolas que han comercializado este tipo de activos tóxicos lo hicieron vendiéndolos a los inversores como si fueran plazos fijos, cuyo dinero podían recuperar en el momento en el que lo decidieran.
Desde que las autoridades bancarias europeas instaron a los bancos y cajas a deshacerse de estos productos de alto riesgo, los que los vendieron están proponiendo por lo general a los inversores su canje por acciones bursátiles, añadió Fernández, lo que Pardos calificó como «el mayor fraude al ahorro de las familias de los últimos tiempos».
Las ocho primeras entidades que serán demandadas por Adicae serán Banco Sabadell, BBVA, CAM, Catalunya Caixa, La Caixa, Novacaixagalicia, Banco Santander y Banca Cívica, así como sus filiales.
Adicae alegará que estas entidades han comercializado de forma irregular y con vicio de consentimiento participaciones preferentes, cédulas hipotecarias y obligaciones de varios tipos. Demandará a todas las entidades y productos que hayan causado daños a las personas que los habían contratado.