El claustro de profesores del instituto Príncipe de Asturias ha denunciando «el mal estado» en el que se encuentra el centro «desde hace nueve meses». No es la primera vez que los docentes ponen de manifiesto esta situación. A comienzos del pasado mes de noviembre se realizaron diversas movilizaciones. «La Consejería dijo entonces que todo estaba preparado para empezar las obras. Sin embargo, dos meses y medio después, ni han comenzado y no hay contestación alguna por parte de la Consejería», apunta Antonio Campoy, representante de los profesores.
Afirman que «sigue habiendo elementos que entrañan peligro. No hemos recibido respuesta al informe en el cual se ponían de manifiesto las anomalías detectadas. Se solicitó que se tomaran las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los miembros de la comunidad educativa. Dicho informe se registró el 1 de diciembre de 2011 y se envió a los consejeros de Educación, al director general de Infraestructuras y al de Recursos Humanos. También se envió al alcalde y al Defensor del Pueblo. La única respuesta recibida ha sido la del Defensor en la que se nos comunica que admite a trámite la queja».
En el informe al que hacen mención los profesores se detallaba que existe «una cornisa que puede caer el cualquier momento sobre los bancos donde se sientan los alumnos; que hay un abultamiento y desplazamiento de una pared de ladrillo visto; que el vallado provisional para proteger y evitar el paso a zonas peligrosas se ha deteriorado y está por los suelos, con lo cual se puede acceder a zonas en las que se supone no se debería pasar».
Añaden los docentes que «hay una única escalera de salida para un edificio ocupado habitualmente por 300 alumnos, porque la otra salida que existía continúa bloqueada, incumpliendo de esta manera la normativa de seguridad contra incendios. El pabellón de deportes y sus vestuarios y aseos siguen cerrados por el peligro de derrumbe de varias paredes».
Ante dicho informe, y «por la realidad» en la que dicen encontrarse los docentes, así como «por la falta de respuesta», el profesorado, en su reunión del pasado 31 de enero, «acordó enviar a todos los padres una carta para recordarles cual es la situación en la que están recibiendo clases sus hijos».