El gerente de una de las empresas de la UTE concesionaria de la tercera fase de la restauración del Teatro Romea, Miguel del Toro (Trimtor), ha lamentado la actitud del alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, ante la controversia surgida en relación a las obras del Teatro Romea, así como que haya quitado las competencias del mismo a la concejala Ana Martínez Vidal.
«Cámara conocía la situación del Romea y no ha hecho nada, nos ha dejado en el mayor desamparo, ante lo que se ha convertido en una persecución y una caza de brujas, hasta que han tomado el Teatro sin cumplir con los preceptos legales a los que obliga la ley de contratos del sector público», recriminó el empresario, quien asegura sentirse apenado por el comportamiento del alcalde de Murcia con unos empresarios locales.
«No he podido disfrutar de un alcalde como el resto de ciudadanos, que defienda mis intereses»; «él -en referencia a Miguel Ángel Cámara- es el que no ha cumplido con sus deberes», apostilló el también presidente de la patronal murciana.
Su actitud, reprochó, «ha dejado mucho que desear», tras lo que ha criticado que el primer edil retirara las competencias de la obra del Teatro Romea a la concejala Ana Martínez Vidal, «una gran profesional, con sentido común» y con quien «había un principio de acuerdo para solucionar las diferencias existentes entre Ayuntamiento y UTE».
«Nunca he pedido favores, solo estoy defendiendo los intereses de mi empresa y de mis trabajadores, y es lo que seguiré haciendo», hizo hincapié Del Toro, tras lo que recordó que ha recurrido por vía judicial «ante el desamparo del Ayuntamiento de Murcia». Así, explicó, la UTE ha recurrido la sanción del Ayuntamiento «por injusta», que les penalizó por los retrasos de las obras con 475 euros diarios, lo que suma superior a los 200.000 euros.
Asimismo, las empresasadjudicatarias tienen previsto presentar un nuevo recurso reclamando las partidas de las obras ejecutadas, que el Ayuntamiento no les reconoce, y un tercer contencioso por la forma en que el Consistorio tomó posesión de la obra. Y es que, lamentó, «no hemos entregado la obra, la han tomado vulnerando los preceptos de la ley de contratos del sector público». «Es injusto», exclamó.
Miguel del Toro representa, junto a Luis Fernández Mula, a Trimtor, que forma una Unión Técnica de Empresas (UTE) con la compañía Azuche 88 para la ejecución de la tercera y última fase de las obras.
Las empresas encargadas de la reforma, Trimtor S.A. y Azuche 88 S.L., que suscribieron el contrato con el Ayuntamiento de Murcia el 2 de julio de 2009, no tuvieron acceso a su interior, para comenzar las obras, hasta el 12 de enero de 2010.