El juicio a Baltasar Garzón por investigar los crímenes del franquismo continúa esta semana con tres jornadas más dedicadas a escuchar a los familiares de desaparecidos y representantes de asociaciones de Memoria Histórica, que han sido citados por la defensa para demostrar que el juez no prevaricó.
Tras la declaración de los testigos, que tendrá lugar entre hoy y el miércoles, está previsto que comience la prueba documental y la vista seguirá el jueves con los informes de la acusación popular de Manos Limpias, que pide 20 años de inhabilitación, y los del fiscal y la defensa, que solicitan la absolución para Garzón.
Será después cuando el juez, acusado de prevaricación, tendrá oportunidad de dirigirse a la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo, para reclamar su inocencia durante su turno de última palabra.
La primera testigo que comparecerá el lunes es Olga Alcega, presidenta de la Asociación de Familiares de Fusilados y Desaparecidos de Navarra (AFFNA), que denunció ante Garzón la desaparición de más de 3.000 personas en la Comunidad Foral. La propia Alcega es nieta de uno de los 81 fusilados el 2 de septiembre de 1936 en Magallón (Aragón).
Tras ella declarará Rafael Espino, presidente de Aremehisa, Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Aguilar de la Frontera; Francisco Galadí, de la Asociación Granadina para la Recuperación de la Memoria Histórica; y Pedro Fausto Canales Bermejo, presidente de la asociación de Memoria Histórica de Valladolid.
Esta última asociación presentó una denuncia en 2007 ante la Audiencia Nacional pidiendo que se reconociera la condición de desaparecidos a diez personas asesinadas en 1936 en la localidad de Pajares de Adaja (Ávila).
Por otra parte, el diario 'The New York Times' defendió ayer en un editorial a Garzón y consideró que el procesamiento del juez es «una ofensa a la justicia y la historia». «España es ahora una vibrante democracia, pero el juicio al juez Garzón es un eco perturbador del pensamiento totalitario de la era de Franco», señala el rotativo. En el editorial, titulado 'La verdad, a juicio en España', el prestigioso periódico neoyorquino opina que el Tribunal Supremo español «nunca debió haber aceptado este caso» y, «ahora, debe absolver a Garzón».