Dos cofradías, el Paso Morado y el Paso Encarnado, no podrán sacar sus procesiones la próxima Semana Santa a la calle desde sus templos, la iglesia del Carmen y la de San Cristóbal, respectivamente, por el grave estado en que se encuentran sus templos tras los terremotos de mayo pasado. Ambas lo harán desde carpas que se ubicarán estratégicamente lo más cerca posible de sus sedes religiosas, aunque para el Paso Morado esta situación también se ve complicada, ya que apenas dispone de espacio suficiente en el entorno más cercano de la iglesia del Carmen. «Hay una pequeña plaza, con varios jardines, que intentaremos acotar para poder montar allí los tronos y sacarlos», afirmó ayer el presidente de la cofradía, Fulgencio Martínez Pelegrín.
El deterioro de la iglesia del Carmen se ha agravado en los últimos días hasta preocupar la estabilidad de la fachada principal. Esta misma mañana será sometida a trabajos de apuntalamiento, por lo que en las inmediaciones se intentará evitar la aglomeración de público. «No se van a hacer grandes alardes. Tampoco tocarán las bandas y los tambores en esa zona. Hay que evitar cualquier vibración que pueda dañar al monumento».
Por supuesto, también se descarta, según Fulgencio Martínez, el repique de campanas. «No pueden tocar, ya que toda la zona de las campanas está muy deteriorada. Permanecerán en silencio, como lo vienen haciendo desde los seísmos». El Paso Morado ya ha contratado una gran carpa de cien metros cuadrados.
A pesar de sus dimensiones algunos tronos no podrán ser alojados en su interior por lo que quizás no procesionen. «Tenemos problemas con el grupo de 'El Calvario' por su altura, por lo que será duda hasta última hora. Se montarán el Miércoles Santo con el fin de que no estén una semana en la calle», añadió.
El Paso Encarnado colocará una gran carpa en el atrio de la iglesia de San Cristóbal, ya que el templo sigue cerrado tras los terremotos. En ella, se celebrarán las distintas misas previstas durante la Semana Santa y las salidas procesionales, según su presidente, Fulgencio Soler Díaz.
«Allí celebraremos el triduo de nuestro titular. Las imágenes permanecerán en la Capilla del Cristo de la Sangre y saldrán para cada una de las celebraciones», explicó Soler Díaz, quien aseguró que el itinerario de la procesión del Silencio no variará. «Lo hemos recorrido y prácticamente está limpio de andamios, por lo que esperamos que transcurra por las calles habituales».
El Paso Encarnado también deberá procurar evitar los golpes de tambor en las inmediaciones de la iglesia de San Cristóbal. «Se tendrá en cuenta por el estado de nuestra sede religiosa, aunque nuestra banda no tiene fuertes toques de tambor». Lo que tampoco se dejará oir esta Semana Santa son las campanas de San Cristóbal. «El campanario está muy dañado. No tocarán porque podría ser muy peligroso por la situación en que se encuentra», aclaró Fulgencio Soler.
Pendientes de los técnicos
Otras dos cofradías, el Paso Negro y la Archicofradía de Jesús Resucitado, que comparten sede religiosa, la Colegiata de San Patricio, aún no sáben si podrán sacar sus procesiones a la calle. La de Jesús Resucitado cierra el periplo procesionil con el desfile de Domingo de Resurrección, que podría sustituirse por la celebración de una misa de campaña en la Plaza de España, según su presidenta Irene Mondéjar Elvira.
Esta archicofradía está a la espera de lo que determinen los técnicos que trabajan en la Colegiata. «Nosotros somos los que peor estamos, porque tenemos los tronos, las imágenes, nuestros enseres dentro de San Patricio. Además, no tenemos otro lugar de donde sacar a las imágenes o poder prepararlas», explicó Mondéjar.
La única petición de la presidenta de la Archicofradía de Jesús Resucitado es que «nos dejen entrar en la madrugada del Domingo de Resurrección a cuatro o cinco personas para que arreglemos los tronos y se saquen sin alarde alguno hasta la Plaza de España y allí hagamos una misa de campaaña y los volvemos a meter sin ruidos, ni tambores, ni cohetes, ni campanas».
La presidenta del Paso Negro se muestra más optimista. «El arquitecto nos dijo que probablemente se podría hacer uso de la capilla del Alcázar. Allí celebraríamos nuestra misas y tras la limpieza del atrio podríamos sacar el trono de ruedas por la fachada principal». La del Sábado de Pasión sí se verá obligada a cambios. «El itinerario habitual es imposible realizarlo, ya que el Porche de San Antonio está cerrado, por lo que estudiamos otros, aunque tenemos el inconveniente de que si lo hacemos demasiado corto podría encontrarse la cabeza con la cola de la procesión», aseguró Elisa Campoy López Perea.
Los azules han resuelto casi todos sus problemas, tras conocer que dispondrán de la iglesia de San Francisco en unos días, aunque la rehabilitación no estará terminada en su totalidad. «No hay riesgo, pero tomaremos medidas de precaución. No queremos masificaciones de público en el interior del templo, aunque se celebrarán todos los actos sin problema», indicó su presidente, José Antonio Ruiz Sánchez.
El Paso Blanco podrá sacar a su titular, la Virgen de la Amargura, desde la Capilla del Rosario, aunque también se evitarán, según su presidente, Juan Andrés Ibáñez Vilches, «grandes masas de público por el estado en que se encuentra el templo, que en su interior todavía muestra un andamio de 3.000 metros cúbicos que sostiene la cúpula».
Solo se podrá hacer uso de la nave central. «En el crucero no hay espacio. No habrá bandas en el interior. Solo accederán los costaleros que sacarán a la Virgen en su trono», dijo.