Cruz Roja tiene el proyecto de convertir sus cocheras de la calle Gisbert en un albergue para transeúntes e indigentes que son mas reticentes a abandonar la calle y ser acogidos, sobre todo durante el invierno. Este hogar comenzaría a funcionar a finales de año, cuando vuelva el frío, dado que será necesario hacer obras de reforma en el local.
La dimensión del servicio que prestará este 'albergue de mínimos', que es como se conoce en el argot a este tipo de establecimientos, es lo que está siendo evaluado actualmente por la Concejalía de Atención Social. El edil responsable, Antonio Calderón, indicó que ve con buenos ojos la iniciativa pero quiere ajustarla a las necesidades reales, para no malgastar recursos.
El acceso del coordinador general de Infraestructuras y exconcejal del PP, Gabriel Ruiz, a la presidencia de la asamblea comarcal de Cruz Roja ha llevado a un acercamiento de esta ONG al Ayuntamiento. Hace un mes y medio se adhirió al dispositivo 'Ola de Frío', que atiende a una treintena de indigentes que duermen en la calle, en cajeros automáticos de banco y en lugares similares.
Al hilo de la prestación de este servicio, Cruz Roja ha hecho su nueva propuesta para atender a las personas que rechazan su traslado bajo un techo.
Taquillas, duchas y camas
El nuevo albergue tendría como objetivo acoger a estas personas sumidas en la marginalidad absoluta, algunas de los cuales arrastran problemas adicionales como el alcoholismo y la agresividad. Por eso, el acuerdo que ampararía a este establecimiento serviría para dotar a las cocheras de Cruz Roja con un área de dormitorios o literas, con otra para ofrecerles comida y con una más para su aseo personal. En esta última, estas personas podrían disponer de taquillas para dejar sus pertenencias. Además, habrá que dotar al local de las mínimas comodidades, como calefacción y agua corriente. El proyecto todavía no está cerrado ni ha sido presentado oficialmente al Ayuntamiento.
La utilización del garaje para estos nuevos fines tendrá consecuencias para la flota de vehículos de Cruz Roja. «Nos quedaremos sin aparcamiento para coches, pero la colaboración con el Ayuntamiento en la atención a los indigentes es mucho más importante», indicó el vicepresidente de la asamblea comarcal, Manuel González.
Actualmente, los 'sin techo' que acceden a ser trasladados a un lugar resguardado se mezclan con aquellas personas que, pese a no estar en una situación tan precaria solicitan cama y comida en la Hospitalidad de Santa Teresa. Pero ni siquiera en estas jornadas de frío son más de 50 las personas que pernoctan en el albergue de San Antón, donde hay 90 plazas disponibles. El resto del año, apenas son una veintena de camas las que están ocupadas.
Ajuste a las necesidades
El estudio de Servicios Sociales pretende ajustar las nuevas instalaciones a lo que realmente se necesita, evitando duplicidades de plazas. «No sería correcto habilitar un albergue que luego se quedara vacío», añadió Calderón. Por eso, la intención inicial de Cruz Roja de que el establecimiento tenga capacidad para unas 60 personas y sea mixto probablemente sea matizada.
Los planes de Cruz Roja van más allá del término municipal de Cartagena. La asamblea comarcal ya prepara ofertas para que otros ayuntamientos se adhieran a sus planes de asistencia a personas excluidas, sin techo y sin recursos.