El consejero de Obras Públicas, Antonio Sevilla, confía en que se desbloqueen durante las próximas semanas las conversaciones para hacer compatibles los aeropuertos de San Javier y Corvera. Ha solicitado sendas entrevistas con el secretario de Estado de Fomento, Rafael Catalá, y con el presidente de Aena, José Manuel Vargas, para que tomen la decisión política que falta para cerrar San Javier al tráfico civil y poder trasladar sus operaciones a Corvera. La urgencia para que el Ministerio de Fomento se pronuncie la ha planteado el presidente Valcárcel en los encuentros que ha mantenido con la ministra Ana Pastor -al que también asistió Sevilla- y con Mariano Rajoy.
El Gobierno regional y la concesionaria Areomur necesitan una fecha lo antes posible para que se puedan cerrar contratos con las compañías aéreas interesadas en operar en Corvera. Aspiran a que en una primera fase se mantengan todas las rutas actuales, como mínimo.
Conflicto en Alicante
La compañía de bajo coste Ryanair puede jugar un papel destacado para impulsar el aeropuerto, ampliando su oferta de vuelos. Es lo que ha propuesto el Gobierno regional en las dos reuniones mantenidas hasta ahora con sus dirigentes. El nuevo aeropuerto podría beneficiarse indirectamente del litigio que mantiene Ryanair con Aena en el aeropuerto de Alicante, donde está obligada a utilizar los fingers para el pasaje, lo cual encarece los costes de operación para esta compañía, que prefiere realizar el embarque y desembarque a pie porque abarata el precio del billete. La audiencia Provincial de Alicante dio ayer la razón a Aena por motivos de seguridad, por lo que la compañía irlandesa, líder en el segmento de los vuelos de bajo coste, podría retirar 1,5 millones de pasajeros de Alicante el próximo verano, que representa 300 vuelos semanales. La amenaza la reiteró ayer en Alicante su presidente, Michael O'Leary, que consideró «una estupidez más» la propuesta de utilizar autobuses para trasladar a los pasajeros desde la terminal a los aviones.
O'Leary considera que la «quiebra» de Spanair supone «buenas noticias para el turismo y el empleo en España», ya que, a su juicio, «permitirá la llegada de nuevas aerolíneas, que ocuparán su lugar y, al mismo tiempo, incrementarán el tráfico ofreciendo tarifas más bajas y un servicio más eficiente», informa EP.