Al estilo del mercado de San Miguel, en Madrid, o de la Boquería, en Barcelona. El grupo municipal UPyD propone convertir la vieja cárcel, que lleva más de 30 años en desuso, en una plaza de abastos cultural. Su intención es que entre en funcionamiento lo antes posible; por eso, en la propuesta que ayer dejaron sobre la mesa al alcalde le piden que descarte el futuro concurso de ideas, para acortar así los plazos y que vuelva a la actividad de forma más rápida.
El portavoz del grupo municipal UPyD, Rubén Serna, propone destinar los casi 8.000 metros cuadrados de superficie de la antigua prisión provincial, enclavada en pleno centro de Murcia, en la avenida Primo de Rivera, muy cerca de la plaza Circular, para dar solución a diversos problemas como el comercio tradicional, castigado por la proliferación de grandes superficies. UPyD considera que con una combinación del mercado tradicional de abastos y monumento visitable se reactivaría la actividad comercial y turística.
Serna citó varios ejemplos de antiguas cárceles que han sido rehabilitadas para otros usos. Así, en Oviedo, es el Archivo Municipal; en Vigo, el Museo de Arte Contemporáneo y en Alicante, el Palacio de Justicia. También fuera de España hay varios ejemplos, y citó que en Dublín hay una vieja cárcel que es un museo y en Boston, un hotel.
El portavoz de UPyD desgranó el por qué de proponer un mercado o plaza de abastos en pleno centro de Murcia. Considera que «daría un impulso a la economía, crearía empleo, sería un polo de atracción turística y serviría de vía de entrada y salida a los productos de la huerta. Además, se pretende dotar a la cárcel vieja de un aspecto cultural y educativo, como pueden ser las visitas de escolares «para que toquen y huelan los productos frescos y poder explicarles que las frutas y hortalizas no nacen en los camiones de reparto».
«No creemos -indicó Serna- que darle un carácter exclusivamente cultural o solo económico sea el fin último que deba tener la cárcel vieja. Ambas deben ir de la mano. Creemos que la creación y fomento de empleo y apoyo al pequeño comercio, con la instalación de una plaza de abastos, junto con diferentes establecimientos de hostelería y una oferta cultural son prioritarias».
En cuanto a si resultaría incompatible con el proyecto de otra plaza de abastos en la avenida Juan de Borbón, indicó que «en absoluto. No hay competencia si las dos zonas no colisionan entre sí».