Representantes de asociaciones de vecinos, empresarios y partidos políticos cerraron ayer filas en torno a la necesidad urgente de que el Ministerio de Fomento apruebe mejoras en el servicio diario de ferrocarril en la línea Cartagena-Madrid, para que los trayectos entre la ciudad portuaria y la capital de España no tengan la duración actual de hasta cinco horas y media, que consideran más que excesiva en comparación con la inmensa mayoría de ciudades importantes del país.
Con algunos matices, los cargos públicos consultados consideran esencial que no haya más retrasos en la sustitución de los actuales trenes Altaria por máquinas híbridas Alvia S-730, capaces de combinar el uso del diésel con la electricidad del tendido del AVE entre Albacete y Madrid. Y piden también que se concreten inversiones a corto y medio plazo para la adaptación de las línea entre Cartagena y Chinchilla (Albacete) por medio de la electrificación y la adaptación de las vías para que las máquinas puedan circular a más velocidad.
De esta forma, las mejoras sustanciales que vienen reclamando desde hace muchos años los usuarios del ferrocarril no estén supeditadas a la llegada de la alta velocidad (AVE). A diferencia de la ciudad de Murcia, que salvo imprevistos tendrá AVE en el año 2014, para Cartagena aún no hay fecha y crece el temor de que el proyecto se demore muchos años por el objetivo de la Comunidad Autónoma de meter el tren por la Sierra de Carrascoy (a la altura del Puerto de La Cadena) para que llegue al aeropuerto de Corvera. Las trabas serían presupuestarias, por el alto coste de la obra; técnicas, por la complejidad de su ejecución; y ambientales, por la necesidad de horadar la montaña.
Perjuicio social y económico
«Llevamos ya ni se sabe cuánto tiempo reivindicando la electrificación, el cambio de locomotoras y la duplicación de la vía para que los pasajeros y las mercancías vayan por separado. Pasa el tiempo y las mejoras nunca van a llegar. Que los trayectos duren más de cinco horas es de juzgado de guardia. Pero no ahora porque en muchas ciudades ya tengan AVE, sino ya hace diez años. Cartagena no puede permitirse más esta situación ni social ni económicamente», dijo a 'La Verdad' el presidente de la patronal COEC, Pedro Pablo Hernández.
Éste apuntó que los empresarios han centrado sus esfuerzos en los últimos años en reivindicar la alta velocidad, por su carácter «crucial» para que la economía de la comarca no quede relegada en el panorama nacional, pero que es necesario acometer mejoras urgentes en el tren convencional.
Respecto al AVE, Hernández pidió precisamente ayer al nuevo delegado del Gobierno en la Región, Joaquín Bascuñana, que Fomento ponga fin a la «indefinición» sobre la fecha de puesta en servicio de la alta velocidad en Cartagena.
«A nosotros la opción centro nos vale, como cualquier otra que determinen los técnicos. Lo que es clave es fijar ya inversiones y plazos, y para eso es necesaria la voluntad política del Gobierno central, la Comunidad Autónoma y los ayuntamientos implicados» [Murcia, Alcantarilla y Cartagena], señaló Hernández.
Desde el Ayuntamiento, el concejal de Urbanismo, Joaquín Segado, dijo que los tiempos de viaje con Madrid «no son los deseables», y lo vinculó con los «ocho años perdidos por el Gobierno socialista». Según Segado, el Ejecutivo central no ha atendido las necesidades de Cartagena y la Región de Murcia en materia de ferrocarril convencional y de AVE, pese a que «cuatro de esos años fueron de bonanza económica».
El concejal destacó que el Ayuntamiento y la Comunidad van «de la mano» en la defensa del ferrocarril, y que en las próximas semanas trasladarán a Fomento propuestas para agilizar los trayectos.
Para el Grupo Municipal Socialista, ha que invertir la tendencia del «deterioro» que viene sufriendo «año tras año» la conexión convencional con Madrid. A juicio de los socialistas, hay que evitar que el Ministerio se ampare en los recortes de presupuesto para demorar la electrificación. Si esta obra queda en el aire, dice la concejal portavoz del PSOE Caridad Rives, «se rompería el compromiso adquirido por Fomento de recortar en casi una hora el tiempo de viaje entre Cartagena y Madrid, y Cartagena tendrá el desastroso récord de ser la ciudad peor comunicada por ferrocarril».
«Tren botijo» o «de la bruja»
A juicio de Rives, desde el Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma se ha hecho mucho hincapié en el AVE y se ha dejado de lado el Altaria. Rives carga en concreto contra la alcaldesa y diputada nacional del PP Pilar Barreiro, a la que acusan de «pasividad».
En su opinión, Barreiro «ha sido incapaz de reivindicar mejoras en los servicios de nuestra ciudad. Tan solo reivindicó ante el Gobierno socialista la llegada inmediata del AVE a nuestra ciudad, y cuando la Comunidad decidió para éste el corredor centro (el túnel de La Cadena) lo aceptó, a pesar de saber que eso condenaba al retraso la llegada a Cartagena», señaló Rives.
En el Grupo Municipal de Izquierda Unida-Verdes ven «incomprensible» que la duración del viaje no sea ya de 3,5 horas, puesto que «hay máquinas de última generación disponibles» y la electrificación y la adaptación de las vías están pendientes desde hace al menos dos décadas.
«Los servicios actuales son tan incómodos para los usuarios por lo exagerado del tiempo de viaje como perjudicial para la economía de Cartagena. Es el tren del botijo», comentó el edil portavoz de IU-V, Cayetano Jaime Moltó. Éste añadió que el PP tiene que cambiar sus prioridades y apostar por el tren convencional frente al «medio engaño del AVE, que no llega nunca y que cuando llegue será muy caro para el usuario medio».
«Seguimos con el tren de la bruja por el centralismo murciano del Gobierno regional y el servilismo de los políticos cartageneros del PP. Y no vale la excusa de Madrid de que no se moderniza la línea porque no es rentable, cuando es al reves: si no se da un buen servicio, no se aumenta el número de usuarios y no se mejora la rentabilidad», comento el edil de MC José López.
Fines de semana
En cuanto a la Federación de Asociaciones de Vecinos, su presidente Leandro Sánchez reclamó no solo acortar la duración sino poner más convoyes. Citó que los fines de semana el primero de la mañana sale a las 8,50 y eso obliga al usuario irse a Madrid en coche o un día antes en tren si tiene una cita a lo largo de la mañana (el tren llega a las 14.16, tras 5 horas y 26 minutos de viaje).