Curiosa decisión han tomado los vecinos de la urbanización Las Delicias para reclamar la licencia de obras que solicitaron hace algún tiempo al Ayuntamiento y que todavía no ha sido concedida. Recientemente colocaron un gran cartel en el que se asegura que la zona está en ruinas.
Advierten de que «calles e instalaciones, incluida la eléctrica», son peligrosas, y que la «comunidad de propietarios no se hace responsable de los daños que pueda sufrir» el que transite por el lugar. Además, afirman en él que el «Ayuntamiento no nos permite su arreglo», a la vez que reclaman «licencia de obra, ya».
El conflicto, según apuntaron algunos vecinos, se inició con la anterior corporación y aún hoy está por resolver. Sin embargo, los problemas podrían ser aún mayores, ya que fuentes municipales aseguraron que «se encuentra a la espera de sentencia por parte del juez».
Las mismas fuentes indicaron que habría otro conflicto entre la propiedad y los vecinos y que ello llevó a que se interpusiera un contencioso administrativo del que se espera una resolución. A la vista de lo que dictamine el juez se podría o no otorgar licencia de obras.
Pero hay más, ya que algunos vecinos también estarían disconformes con la reclamación realizada a través de la cartelería colocada. Estos habrían apuntado la posibilidad de llegar a un acuerdo tanto con la propiedad original como con el consitorio y no mediante los procedimientos que se vienen utilizando.
Las obras de la urbanización Las Delicias aún no han sido recepcionadas por el Ayuntamiento, según aseguraron fuentes municipales, que también se brindaron a mantener un encuentro con los vecinos con el fin de resolver todo el conflicto. «Ellos solicitaron licencia, pero aún está por resolverse las discrepancias que mantienen con la propiedad original, por lo que no es posible concederla. De todos modos, estamos abiertos a reunirnos con ellos e intentar dar una solución al problema».
Acercamientos
En las últimas semanas se podrían haber llevado a cabo algunos encuentros entre el Ayuntamiento y vecinos de la urbanización, según afirmaron fuentes de ambos. Las conversaciones habrían girado en torno a las obras que serían precisas ejecutar en la zona y la forma de poderlas acometer, ya que se trata de una propiedad que todavía tiene carácter privado. El Ayuntamiento mostró su disposición a resolver el conflicto que se alarga ya en el tiempo, según los vecinos, «más de lo necesario».