Una ensalada o verduras cocidas de primero. Después, un plato de arroz, legumbres, pasta o un guiso de carne o pescado. De postre, siempre fruta. Es la dieta equilibrada y puramente mediterránea que las consejerías de Sanidad y Educación quieren implantar en los menús de los comedores escolares. Pero, de momento, la realidad está lejos de acercarse al ideal. El servicio de Seguridad Alimentaria visitó el curso pasado 458 centros educativos, y solo 196 consiguieron el aprobado. El resto, 262, necesitan mejorar.
«No significa que los menús que ofrecen esos colegios no sean sanos. Cumplen los requisitos nutricionales que exige la normativa, pero nosotros queremos ir más allá, les sugerimos que se elaboren conforme a los patrones de la dieta mediterránea», explica Blas Marsilla, jefe del servicio de Seguridad Alimentaria. Por ejemplo, para conseguir hidratos de carbono se puede optar por una amplia gama de alimentos. Pero las lentejas son más mediterráneas y más completas que otras opciones. También lo es la pasta.
El postre es uno de los principales caballos de batalla. El objetivo es que siempre haya fruta fresca encima de la mesa, y que esa opción sea la única. También se quiere evitar los menús hipercalóricos, desterrando la idea de que tras un primer plato fuerte debe servirse una carne o pescado de segundo. El menú ideal tiene un plato central (guiso, lentejas, pasta) acompañado de una ensalada o verduras.
Los criterios que los inspectores de Salud Pública intentan transmitir a los colegios parten del decreto que aprobó la Consejería de Sanidad en 2010. La norma prohibió además la venta de chucherías y bebidas hipercalóricas en máquinas dispensadoras y en las cantinas de los centros.
A raíz de aquella normativa, se introdujeron los parámetros de dieta equilibrada y mediterránea en el programa de Educación para la Salud en la Escuela, y el servicio de Seguridad Alimentaria incorporó una dietista. El primer 'examen' se realizó en el curso 2009-2010, y 186 comedores escolares aprobaron. En el curso 2010-2011, se sumaron otros diez, hasta llegar a 196. «Estamos trabajando en el menú ideal de acuerdo a los diferentes grupos de edad, y eso es lo que se está tratando de transmitir a los colegios», explicó ayer la consejera de Sanidad, Ángeles Palacios. De esta manera, a los 262 centros que no han alcanzado todavía esos criterios «se les han hecho recomendaciones para que mejoren las dietas», señaló.
Red de experiencias
Palacios presentó ayer junto con el consejero de Educación, Formación y Empleo, Constantino Sotoca, la Red de Experiencias de Educación para la Salud en la Escuela, una herramienta a la que se puede acceder en 'www.eps.murciasalud.es' , y que permitirá a los profesores compartir información sobre distintas iniciativas para fomentar los hábitos saludables.
El programa de Educación para la Salud pretende «que los alumnos vivan la salud, que forme parte de su experiencia en el colegio», explica José Joaquín Gutiérrez, jefe de este proyecto, al que se han adherido ya 382 centros educativos de la Región (el 57,2% del total). Los alumnos realizan actividades relacionadas con prevención de drogas, higiene o actividad física, entre otros muchos aspectos.
Recortes al programa
Los recortes que se están aplicando en Sanidad han llegado ya al programa de Educación para la Salud. Lo admitió ayer la consejera, Ángeles Palacios, aunque defendió que la reducción presupuestaria «no tiene por qué afectar» al desarrollo de las diferentes actividades. La Red de Experiencias fue presentada como «un ejemplo» de que «se pueden plantear iniciativas que tienen un efecto multiplicador y no necesitan más recursos».
El recorte a Educación para la Salud en los presupuestos de 2012 es del 28,6% (de 40.000 euros se ha pasado a 28.550). Pero la 'tijera' ya funcionó en 2011, cuando se suspendieron las jornadas anuales que reúnen a profesores de todos los colegios e institutos participantes.
Pese a los ajustes, Sanidad y Educación mantienen el objetivo de incorporar al programa a otros 118 centros, hasta llegar a 500. Desde su puesta en marcha en el año 2005, han participado 3.646 profesionales, y se han creado 31 escuelas de padres y madres dirigidas a la concienciación en hábitos saludables. Por ellas han pasado 600 personas.