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El Albujón, cuna del asiático

EL TÍO DEL SACO

El Albujón, cuna del asiático

25.01.12 - 01:15 -
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Todo parece indicar que Albujón es topónimo de origen árabe, 'al-burx', y que significaría la Torre. Aunque también señala el incombustible Andrés Nieto en su obra 'El Albujón en su historia' que el término 'burx' es hebreo, al tiempo que presenta muchas más hipótesis al respecto, como que podría proceder del término 'buharía', lago o laguna, igualmente árabe. Lo cual no sería de extrañar habida cuenta de que el paso de la rambla lo anegaba todo. La rambla y la torre árabe del siglo XIII están presentes en el escudo albujonero ya que han caracterizado el paisaje de esta localidad del Campo de Cartagena, en gran medida frontera entre los dos grandes municipios de la región: Murcia y Cartagena. Por desgracia la torre fue derribada en los años 70, cuando aún no existía ni en la Administración ni entre los ciudadanos conciencia arqueológica. En ese aspecto hemos mejorado muchísimo. La dinámica asociación juvenil lleva el nombre de La Torre, como me recuerda uno de sus dirigentes, mi amigo Antolín Rosique.
Del periodo romano han quedado vestigios como monedas, fragmentos de cerámica, molinos de mano, una figurilla de bronce que representaba una divinidad romana, restos de balsa y de viviendas rurales como la hallada cerca de la casa de las Postas, en las cercanías del restaurante Jardín Botánico. No nos extraña tanto hallazgo debido a la existencia de una de las más importantes vías íberas y romanas que unía Cartago Nova con el interior de la península. El mismo trazado que más tarde sería la vereda o camino real de Cartagena a Murcia, con presencia de ventas para el descanso de caminantes y casas de postas.
Andrés incorpora en el libro antes citado una fotografía de la antiquísima edificación, la torre árabe, que sirvió de refugio a los pobladores, así como innumerables imágenes del pasado que tanto nos fascinan. Una delicia contemplar equipos de fútbol locales, palcos de reinas de las fiestas y damas presidiendo las carreras de cintas a caballo, aljibes, casas de campo singulares con escudo heráldico, personajes entrañables, la cuadrilla de Ánimas de finales del XIX con sus dos inocentes, las modernas empresas Aformhidro o Masterglass, la inauguración de la tienda de Miguel Inglés en 1905 y que prosigue sus funciones comerciales bajo la gestión de los Segura, familiares míos. Y enfrente el templo: Bar Pedrín, casa fundadora del asiático en los años 40.
El filtro de la cafetera
Se ha comentado que todo comenzó cuando Pedro Conesa Ortega, Pedrín, adquirió tras la guerra civil una cafetera a la que se le estropeó el filtro. Ese hecho ocasionó que en el café aparecieran impurezas que el dueño del local se propuso eliminar echando canela, leche condensada y coñac para disimular el sabor, al tiempo que emulsionaba con la presión de la cafetera para que la espuma ocultara los posos.
En los años 50 se incorpora como ayudante de Pedrín un jovencito camarero llamado Pepe Rosique, que había nacido en El Jimenado (Torre-Pacheco) y que es el actual propietario del popular establecimiento. Junto a su primo Domingo Pedreño Rosique te los sirven exquisitos y en un santiamén, siendo los auténticos reyes del asiático. El amigo Domingo explica que Pedrín le contaba que en el asiático unió a Cartagena y Murcia. En su establecimiento paraban murcianos que le solicitaban el típico belmonte y cartageneros que pedían carajillos, así ideó la fusión de ambos.
Aunque recuerdo que José Monerri, cronista oficial de Cartagena y tantos años delegado de 'La Verdad' en esta ciudad, me comentaba que ya en los años 20 se conocía el asiático en la urbe marítima. Se elaboraba con leche de cabra, argumenta Monerri. También corre otra versión que se remonta hasta finales del siglo XIX, cuando unos marineros de procedencia asiática llegaron a nuestro puerto y enseñaron a los camareros locales a elaborar una bebida aquí desconocida a base de café, leche condensada y licor. Otros apuestan por un origen autóctono, ligado a los pescadores que llevaban en sus pesqueras un café de recuelo, es decir, café usado y de baja calidad, coñac y leche condensada.
Tantas versiones como casi tantos ingredientes que se les han ido sumando al rico elixir con el paso del tiempo, ya que muchos le añaden también Licor 43, corteza de limón o granos de café. No falta quien cambia el coñac por ron, whisky, o licores de las marcas Tía María o Baileys, éste último basado en crema de leche y whisky irlandés.
La copa de José Díaz
Sea como sea, el asiático que conocemos hoy adquirió su forma definitiva y popularidad en el Pedrín, y se ha convertido en símbolo de nuestra comarca, aunque ciertamente hay bares de Murcia que lo preparan de manera excelente. Pero también ha adquirido categoría simbólica la propia copa de cristal grueso donde se sirve y también uno de sus ingredientes: el Licor 43, cuya formula se ideó precisamente en El Albujón. La copa, para muchos llamada copa cartagenera, fue elaborada por encargo del empresario José Díaz en la década de los 40, dicen que inspirándose en un modelo anterior de la antigua fábrica de cristal de Santa Lucia, para servir vermú.
Adentrados en el invierno, nada mejor que un asiático, que hasta te los hacen en El Albujón sin alcohol, por aquello de los peligros de la carretera. Y de paso visitamos el mejor belén de toda la comarca, quizá de toda la región, que hasta pasada la Navidad mantienen instalado los vecinos en el Centro Cívico.
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