El nuevo Plan General Municipal de Ordenación o Plan Urbano no solo pondrá en manos de las empresas 12 nuevos millones de metros cuadrados de suelo para actividades industriales y comerciales, lo que supone en torno a un 40% más que en la actualidad. También hará más sencillos los trámites burocráticos para que las compañías construyan sus instalaciones y las pongan en marcha. Uno de los ejemplos más significativos es que en el valle industrial de Escombreras se reducirá a seis meses la gestión media de los expedientes, ya que el suelo que queda por desarrollar pasará a tener la consideración de urbanizable especial.
«El Ayuntamiento y la Comunidad Autónoma hemos acordado una fórmula que reconoce la consolidación de esta importante zona para la economía del municipio y la Región como un área industrial en la que debe pesar más la flexibilidad ante las necesidades de las empresas que quieran generar empleos y riqueza que la rigidez en la ordenación del suelo», ha destacado al diario 'La Verdad' el concejal delegado de Urbanismo y Desarrollo Sostenible, Joaquín Segado.
Será a finales de la primavera o principios del verano cuando previsiblemente entre en vigor el nuevo Plan General. El Pleno del Ayuntamiento y la Consejería de Ordenación del Territorio deben dar su visto bueno al documento definitivo que los técnicos municipales de Urbanismo están elaborando para adaptan la propuesta local a las sugerencias y exigencias de organismos autonómicos y estatales.
También en el plano industrial, una de las prioridades del Gobierno municipal de Pilar Barreiro para impulsar la actividad económica y remontar la crisis, el nuevo Plan Urbano reserva terrenos para dos nuevos polígonos comerciales y de servicios. Uno tendrá 683.00 metros cuadrados y estará en la periferia de Alumbres, y otro ocupará 5,5 millones de metros cuadrados al sur del actual polígono de Los Camachos (entre éste y El Algar).
El primero de estos dos desarrollos podrá acoger desde talleres mecánicos a restaurantes, y tendrá complemento una gran zona verde entre el pueblo y el Valle de Escombreras, a modo de 'colchón' ecológico para amortiguar el efecto de la polución. Ocupará una extensión similar a cincuenta campos de fútbol, que podrá destinarse o bien a una gran parque o a una zona de bosque. «Con esta iniciativa damos respuesta a una importante demanda de los vecinos de Alumbres», subrayó Joaquín Segado.
También habrá un 'pasillo' para naves entre los polígonos de Los Camachos y Cabezo Beaza, con una superficie de 3,2 millones de metros cuadrados. Y habrá ampliaciones de suelo industrial en distintas diputaciones, como por ejemplo en La Aljorra, junto a la fábrica de Sabic.
Área de transportes
Otra gran reserva de suelo en el documento que ordenará el uso del suelo en el municipio durante los próximos veinticinco a treinta años puede ser la de una estación intermodal de transporte (para autobuses, trenes o un tranvía) al norte de Alumbres. En concreto, Ayuntamiento y Comunidad estudian la inclusión en el plan de unos terrenos al oeste del paraje del Borricén y al sur de Roche, o su futura incorporación al documento.
En cuanto a las propuestas para el litoral, que han generado polémica desde que el plan de 1987 empezó a revisarse en 2005, por las críticas de la oposición política o grupos ecologistas y vecinales, una de las principales novedades es que la edificación en el área de Cala Reona se limitará a la parte cercana a la Vía Rápida de La Manga.
De un área de 650.000 metros cuadrados solo se podrá levantar edificaciones junto al actual desarrollo del ensanche de Cabo de Palos y la discoteca Trips, y además con el grado de edificabilidad mínimo (0,15 metros por cada metro cuadrado). La confluencia de distintas normativas que protegen el dominio público marítimo terrestre, las vertientes de los cerros que dan al mar y la flora, así como el establecimiento de una «banda de amortiguación» respecto al Parque Regional de Calblanque tendrá como consecuencia que solo se podrá construir en una parte muy pequeña de la zona.
Respecto a la macrourbanización Novo Carthago, en la ribera sur del Mar Menor, se protege el humedal de Lo Poyo. La promotora Hansa Urbana tendrá que modificar el plan parcial para eliminar nueve los dieciocho hoyos de uno de los campos de golf que ha proyectado. Los técnicos regionales de Medio Ambiente también han aconsejado que se fije una zona libre junto al humedal de la que habría también que quitar un hotel de cinco estrellas.
Otra clave será ver cómo se plasman las recomendaciones autonómicas para aumentar el grado de conservación, ya que la propuesta municipal es que pase de No Urbanizable de Protección del Mar Menor a No Urbanizable Inadecuado.
En la costa este, prevalecerá el criterio del Ministerio de Medio Ambiente y el Tribunal Supremo y por lo tanto en Chapimar, Las Brisas y la parte del cuartel de la Guardia Civil no se podrá construir nuevas viviendas a menos de cien metros de la línea de costa, ni conceder licencias de obra mayor.
Seis claves de la nueva ordenación del territorio
1 Peñarroya El nuevo Plan Urbano establece un área de 646.000 metros cuadrados en los que se podrá levantar un residencial con una grado de edificabilidad media. La propuesta inicial del Ayuntamiento ha sido corregida por la Comunidad Autónoma para garantizar un mayor grado de protección de las montañas, de manera que las viviendas solo podrán ocupar una determinada cota de los cerros. La zona ha despertado interés público porque uno de los propietarios es el constructor y presidente del Fútbol Club Cartagena, Francisco Gómez, si bien según fuentes municipales éste dispone de una minoría del suelo y hay otros muchos dueños. El modelo constructivo para una zona privilegiada por las vistas a la bahía será similar al del ensanche del Mandarache, en el desarrollo de Parque Príncipe: bloques de media altura y amplias zonas verdes.
2 La Azohía Con una primera modificación de la propuesta inicial de nuevo plan, se preservaron los invernaderos entre Isla Plana y La Azohía. Quedaba pendiente la ordenación de las urbanizaciones Chapimar, Las Brisas y el solar del cuartel. El consistorio ha mantenido discrepancias con la Demarcación de Costas del Estado respecto a la posibilidad de conceder licencias de obra mayor para parcelas y viviendas situadas a partir de veinte metros de la línea de costa. Y sentencias del Tribunal Supremo, una de ella para un caso similar en Playa Honda (junto al Mar Menor), han llevado a Costas a mantener en su informe de aplicación obligatoria el respeto a la línea de servidumbre, de cien metros. No obstante, la situación podría modificarse en el futuro por el anuncio del Gobierno central de flexibilizar la Ley de Costas.
3 Cala Reona La propuesta de ordenación de la última cala virgen del litoral este, entre Calblanque y Cabo de Palos, generó un amplio rechazo entre la oposición política y los grupos ecologistas, en particular Anse. Esta organización puso en marcha una campaña de recogida de firmas a través de internet que llevó al envío a la Comunidad Autónoma de unas 15.000 misivas en las que se exigía dar marcha atrás para proteger la zona más cercana al mar, las vertientes de los montes, la flora protegida y la parte más próxima al Parque Regional de Cablanque, Peña del Águila y Monte de las Cenizas. Al final, el Plan General permitirá solo edificar en la zona aledaña a la vía rápida de La Manga, como un área de ensanche natural de Cabo de Palos. Se permitirá un grado de edificabilidad mínima: 0,15 metros por cada metro cuadrado.
4 Novo Carthago La macrourbanización de 10.000 viviendas, dos campos de golf y hoteles en la ribera sur del Mar Menor proyectada por Hansa Urbana es objeto de una compleja tramitación administrativa. Entre otras cuestiones, ha suscitado las dudas de la Comisión Europea respecto al cumplimiento de las normas comunitarias de protección del paisaje, la flora y la fauna. Mientras ese proceso burocrático continúa su marcha en la Comunidad, el nuevo Plan General ha fijado una novedad que obligará a retocar el plan parcial de la zona: se respetará la parte del humedal de Lo Poyo donde estaba previsto meter nueve de los dieciocho hoyos de uno de los campos de golf. Los técnicos regionales de Medio Ambiente también han aconsejado una «banda de amortiguación» junto al saladar, lo que obligaría a reubicar un hotel.
5 San Antón, Santa Lucía y Los Mateos Las múltiples alegaciones recibidas por el Ayuntamiento respecto a la nueva configuración de esos barrios, de forma que se modernicen con la ampliación de calles o la creación de zonas verdes, han llevado al Gobierno municipal a dejar fuera del nuevo Plan General estas tres zonas. Se utilizará la vía del Plan Especial de Reforma Interior (PERI) para cada área, donde la especial dificultad para alcanzar acuerdos tiene que ver con las expropiaciones. Los objetivos básicos del Ayuntamiento son reformar la «fachada» marítima de Santa Lucía, es decir la zona de la carretera del Puerto que conecta la Cuesta del Batel con la grúa Sansón; y la estrecha Avenida de Colón, que une la Plaza María Cristina (el 'Escudo') con la Avenida Juan Carlos I y la Media Sala.
6 Plan Rambla Uno de los grandes retos pendientes es desbloquear el Plan Rambla, entre el estadio Cartagonova, el centro comercial Eroski y el Barrio de la Concepción. Aunque siguen los problemas burocráticos y judiciales que afectan a los múltiples propietarios del suelo, entre los que sobresale el conocido promotor Tomás Olivo, el Plan Urbano establece una vía para que el Ayuntamiento sea el urbanizador de esta amplia zona de 15.000 metros cuadrados y luego le pase la factura a los dueños. El Ayuntamiento renunció en 2001 a denunciar a Olivo por incumplir un convenio urbanístico que le obligaba a hacer un gran parque público y un aparcamiento. Ahora podría facilitar la construcción de 2.000 casas y 26.000 metros cuadrados de jardines. Pero para empezar a urbanizar se necesitan, según Urbanismo, muchos millones de euros.