Miguel Cardenal, el máximo responsable del deporte español, está muy vinculado con Murcia, donde vivió nueve años y ejerció su trabajo como profesor de Derecho del Trabajo de la Universidad de Murcia. El bilbaíno, de 43 años, miembro del Comité de Competición de la Federación Española de Fútbol y actual director de la Cátedra de Estudios e Investigación en Derecho Deportivo de la Universidad Rey Juan Carlos, fue nombrado por el Consejo de Ministros presidente del Consejo Superior de Deportes (CSD), con rango de secretario de Estado. Ocupará el cargo destinado durante medio año a Albert Soler, sustituto de Jaime Lissavetzky.
Cardenal sigue manteniendo contacto con Murcia y con varios de los profesionales que aquí ejercen su trabajo, ya sea en el mundo de la judicatura o como abogados expertos en derecho deportivo. Es discípulo de Antonio Sampere, al que conoció cuando era estudiante de Derecho en la Universidad de Navarra. Se trasladó a la Universidad de Murcia para realizar su tesis doctoral y sacó la plaza de profesor titular de Derecho del Trabajo, que ejerció durante varios muchos años.
Miguel Cardenal, hijo de Jesús Cardenal, quien fuera fiscal general del Estado durante el Gobierno de José María Aznar, tendrá como principal reto acometer la reforma de la Ley del Deporte que el anterior Ejecutivo no llevó a cabo. Uno de los asuntos prioritarios será la modificación del Real Decreto de Federaciones, para dotar de mayor poder a las nacionales sobre las autonómicas. Responde a un perfil técnico, y su nombramiento pudiera ir encaminado hacia una futura fusión del CSD con el Comité Olímpico Español (COE), cuyo presidente, Alejandro Blanco -máximo responsable de Madrid 2020-, también aspiraba al puesto.
Mariano Rajoy y el nuevo ministro de Educación, Cultura y Deporte, José Ignacio Wert, se han decantado por un hombre con gran experiencia en esta parcela, especialista en Derecho Deportivo.
Cardenal también es catedrático de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social de la Universidad de Extremadura y mantiene una estrecha vinculación con el mundo del fútbol como vocal del Comité de Competición, desde la temporada 2004-2005. Fue el jurista consensuado por la FEF y la Liga de Fútbol Profesional para formar parte del primer tribunal de federativo, y el pasado verano fue designado para resolver el conflicto entre el Atlético de Madrid y el Deportivo por el 'caso Adrián'. Autor de más de un centenar de publicaciones, también desarrolla en la actualidad múltiples actividades de docencia e investigación, con socios como el Centro de Estudios Internacional del Deporte de la FIFA.