La mayoría de bares, restaurantes y discotecas de la comarca han aprendido a vivir sin humos, aunque no todos. Aún hay quien se resiste a perder clientela por culpa de la ley antitabaco y se la juega al permitir fumar a sus clientes donde está prohibido. Los inspectores de Sanidad interpusieron 262 denuncias durante el año pasado a negocios ubicados en el Área II de Salud (Mazarrón, Fuente Álamo, Cartagena y La Unión), por incumplir la normativa estatal. Diecisiete de ellas terminaron siendo firmes y penadas con sumas que van de los 30 a los tres mil euros, según los datos facilitados por el Servicio de Seguridad Alimentaria y Zoonosis de la Dirección General de Salud Pública de la Comunidad Autónoma.
La mayoría de las denuncias fueron interpuestas por tener gente fumando en el local o porque el dueño no tomó las medidas suficientes para evitarlo. Éstas, han sido notificadas tanto por los clientes como por los propios responsables de los establecimientos, aunque también se dieron casos denunciados por cuerpos de seguridad como la Guardia Civil y la Policía Local.
Durante el año pasado, también se dieron muchos casos en los que los inspectores intervinieron porque los dueños de los negocios no tenían colocado en un lugar visible para el público el cartel de prohibido fumar. También hubo denuncias por vender tabaco a menores de edad. La única multa la recibió un establecimiento regentado por comerciantes chinos en Cartagena, sancionado con tres mil euros.
Más control
En 2011 se formalizaron 572 denuncias en la Región de Murcia; el 45% de ellas fueron a bares y restaurantes del Área II de salud (262). Aun así, en la Asociación de Empresarios de Hostelería de Cartagena y su Comarca (Hostecar) creen que el dato no es significativo y que la inspección sanitaria hace su labor como en cualquier otra comarca de la Región.
De las 262 infracciones que llegaron a la Dirección General de Salud Pública, 225 fueron detectadas por la Policía Local y la Guardia Civil; y 37 por asociaciones y particulares. En total se realizaron en la Región 8.571 inspecciones en establecimientos de todo tipo, de las que cuatro mil correspondieron a locales de hostelería, en base al cumplimiento de la ley antitabaco que entró en vigor el 2 de enero del año pasado.
En el área de Cartagena se llevaron a cabo 1.930 revisiones, de las que 1.206 fueron a bares, restaurantes y discotecas. La de Cartagena fue la zona sanitaria de la Región más inspeccionada.
Según el director general de Salud Pública, Francisco García, el año pasado se efectuaron alrededor de 3.000 revisiones más que durante 2010, que en porcentaje es un 40% más. La razón, explicó, fue la entrada en vigor de la ley antitabaco. Pero el alto cargo aclaró que en ningún momento se incrementó por la simple razón de multar y recaudar dinero, sino por hacer cumplir la normativa.
Las inspecciones responden tanto a las denuncias presentadas como al desarrollo del plan de inspección y control regional, que supone un numero mensual de visitas de los técnicos en cada municipio, a distintos establecimientos. En ellas se comprueba que se cumple con la legislación vigente, que desde enero incorpora, principalmente, la prohibición de fumar en establecimientos públicos cerrados y en cualquier ámbito laboral.
Los inspectores de la Consejería de Sanidad, cuando llegan a un establecimiento y ven alguna irregularidad realizan la oportuna acta, en la que se informa de las posibles deficiencias. En tal caso, puede dar lugar a la apertura del correspondiente expediente sancionador que, dependiendo de los aspectos incumplidos, origina sanciones leves, graves y muy graves, quedando siempre la opción del recurso ante la vía contencioso-administrativa.
Cuantía de las sanciones
Las infracciones leves se penalizan con una cuantía que oscila entre los 30 y los 600 euros. Las graves, entre 601 a 10.000 euros; y las muy graves hasta los 600.000 euros. Pero no todas las sanciones terminan siendo firmes, ya que los inspectores de Salud Pública dan la oportunidad a los hosteleros de solucionar el error o la negligencia cometida.
«Hubo casos en los que cuando los técnicos fueron a verificar la sanción comprobaron que los responsables de los locales habían subsanado las deficiencias que presentaban. En ese caso se retira. Incluso algunos las solucionaron en presencia de los inspectores», aseguró Francisco García.
El director general de Salud Pública recordó que fumar está directamente relacionado con el desarrollo de procesos cancerígenos y con la mortalidad asociada a ello, generalmente elevada, además de con otras enfermedades cardíacas y respiratorias que ocupan los puestos más altos en cuanto a causas de muerte y que rebajan la calidad de vida de las personas que las sufren.
Francisco García espera que se cumplan las previsiones que hacen las asociaciones contra el tabaquismo y el propio Ministerio de Sanidad. Y es que contemplan que al cuarto año de haber puesto en marcha la ley antitabaco, el 20% de los fumadores habrá dejado de fumar definitivamente.
Cursos para dejar la adicción
Para ayudar a que la estadística se cumpla, desde la Consejería de Sanidad se realizaron el pasado año más de 70 cursos, en los que participaron los médicos de Atención Primaria de toda la Región. El objetivo era poner al alcance de los especialistas las herramientas necesarias para aconsejar y ayudar a sus pacientes a dejar de fumar.
La aplicación de la nueva ley antitabaco no solo ha sido un quebradero de cabeza para muchos hosteleros, sino que también se ha convertir en un problema para quien aprobó la ley: el Gobierno. Según los datos facilitados por Salud Pública en la Región de Murcia la venta de cigarrillos ha descendido alrededor de un 20% en la Región, mientras que en España un 27%.