Misión cumplida. En su penúltimo día de maniobras militares Irán probó el misil 'Mehrab' de alcance intermedio tierra-aire antirradar y anunció para hoy un simulacro de cierre del estrecho de Ormuz durante la última jornada de ejercicios navales. «Según este ensayo táctico, el tráfico de cualquier tipo de embarcación por el Estrecho Ormuz será imposible», anunció el portavoz, el almirante Mahmoud Musavi. La república islámica lanza de esta forma un mensaje de fuerza en plena escalada de tensión con Occidente.
El nuevo modelo de misil que amenaza a la seguridad del tránsito marítimo por Ormuz está «equipado con la última tecnología para burlar radares y sistemas de inteligencia creados para variar el rumbo», declaró a la agencia oficial Irna el almirante Musavi, que quiso destacar el mérito de la industria balística nacional porque «están diseñados y fabricados en Irán» y porque es la primera vez que estos modelo se prueban con éxito.
Mientras la comunidad internacional estrecha el cerco, Teherán saca músculo y el posible embargo al crudo iraní como nueva medida de castigo para 2012 por no detener su programa nuclear ha provocado una reacción sin precedentes en un régimen islámico. Pero más allá de los misiles lo que realmente preocupa es el posible cierre del estrecho por el que discurre en petroleros un tercio de la producción mundial de crudo. EE UU ya ha desplegado un portaaviones de su Quinta Flota, con sede en Bahréin, en la zona donde los militares realizan sus maniobras navales desde el pasado día 24.
El presidente Barack Obama, asimismo, cerró el año con la ratificación de la ley de defensa que incluye un aumento de las sanciones contra el Banco Central de Irán (BCI), una manera indirecta de reforzar el embargo ya que esta entidad es la encargada de recibir los pagos por la venta de crudo. Desde Teherán reaccionaron con una reunión entre los jefes de la entidad y el presidente Mahmud Ahmadineyad, en la que acordaron medidas preventivas para que las sanciones tengan «un impacto mínimo», declaró el gerente general del BCI, Mahmud Bahmani.
Petición de diálogo a la UE
Mientras los tambores de guerra suenan con fuerza en el estrecho de Ormuz, los científicos de la república islámica difundieron su último avance en materia nuclear. Las cuatro rondas de sanciones impuestas por la ONU en los últimos años no han logrado el efecto esperado. Los expertos siguen progresando y comenzaron el año con el anuncio de la fabricación de la primera barra de combustible atómico.
«Este gran descubrimiento va a dejar perplejo a Occidente, porque los países occidentales dan por hecho la incapacidad de Irán para producir plantas de combustible nuclear», señaló la televisión estatal, donde el tema compartió protagonismo con las maniobras navales 'Velayat 90'. El objetivo de Teherán es convertirse en una potencia atómica independiente y para ello es indispensable contar con la tecnología que le permita producir combustible para sus reactores.
Al tiempo de que se hacía público el nuevo avance, el negociador nuclear iraní, Saeed Jalili, envió una carta a los responsables de la UE para invitarles a retomar el diálogo con el fin de superar el contencioso. La UE decidirá el próximo 30 de enero si amplía las sanciones contra Teherán, algo que parece probable tras el último informe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en el que se recogían por primera vez «indicios» del carácter militar del programa atómico del régimen islámico.