La Concejalía de Bienestar Social y Sanidad contará con 25,3 millones de euros el próximo año, 1,8 más que en 2011, para hacer frente al incremento de las necesidades sociales que está generando la crisis. El incremento en los presupuestos, del 7,68%, permitirá «mejorar la calidad de la atención social», defendió la concejal María del Carmen Pelegrín. «Siete de cada diez euros del presupuesto del Ayuntamiento se destinan a políticas sociales y servicios públicos», resaltó.
Así, el departamento que dirige Pelegrín ampliará de 825.000 a un millón de euros la partida para ayudas de emergencia social, que en 2011 han llegado a 1.200 familias. A Infancia se destinarán más de 1,2 millones de euros. La Concejalía se centrará principalmente en los programas relacionados con «el pleno desarrollo de los menores», que llegan a unos 15.000 niños y adolescentes del municipio. Pelegrín también subrayó el trabajo con los menores inmigrantes y el apoyo a las ONG que se dedican a este colectivo. El Ayuntamiento destinará 200.000 euros.
La mayor partida se la lleva la Dependencia, con 7,3 millones de euros. Bienestar Social tendrá que asumir el año que viene el incremento en los beneficiarios de las diferentes ayudas de la ley que gestiona. Así, habrá 480 nuevos usuarios de los programas de ayudas a domicilio y respiro familiar, con lo que el número total de beneficiarios ascenderá a 1.800. Mientras, aumentarán en 450 los usuarios del servicio de teleasistencia, que cubrirá a un total de 3.200.
Además, la Concejalía continuará con su programa de reparto de comida a domicilio, que llegará a 250 personas. En discapacidad, se destinarán ayudas para los 195 bonotaxis y se formalizarán convenios con 13 asociaciones, a lo que habrá que unir subvenciones por importe de 250.000 euros. Bienestar Social «colabora con más de una veintena de entidades de discapacidades», destacó Pelegrín.
El presupuesto también cubre, con 1,7 millones de euros, el capítulo de personas mayores. En concreto, la inversión irá destinada al desarrollo de actividades de promoción socio-cultural, prevención de la salud y mantenimiento de los 76 centros de mayores con que cuenta el municipio, que dan cobertura a 35.500 asociados.
El plan Urban, que pretende rehabilitar el barrio del Espíritu Santo, en Espinardo, seguirá adelante con un presupuesto que asciende a los 5,7 millones de euros. Se prevé la construcción de un pabellón multiusos, la construcción de un centro de cultura de empresas y la ampliación del centro de servicios sociales Murcia Norte, entre otras acciones.