Celia Marín ocultaba su psoriasis tras la manga larga hiciese frío o calor. Pero un buen día comprendió que no tenía nada de lo que avergonzarse. «Si alguien me preguntaba, le daba la típica excusa. Decía que tenía frío. Pero decidí empezar a contarlo». Lo narra ella misma en un documental que rodó Acción Psoriasis (la organización que agrupa a afectados de toda España), y que ha recibido centenares de visitas en la red. Los internautas han elegido además el testimonio de la murciana Celia Marín como el favorito dentro del proyecto 'Under The Spotlight', promovido por la federación internacional de afectados por la enfermedad.
El vídeo ha sido considerado el más efectivo a la hora de cambiar la percepción social sobre la psoriasis. Porque Celia Marín no protagoniza una historia de encierro y lágrimas, sino todo lo contrario. Mujer trabajadora, con dos hijos y casada. La psoriasis no ha podido con ella. «Tenía 20 años cuando me informaron del diagnóstico y claro, es una época difícil. Estás en la universidad, tienes novio y vida social», recordaba ayer esta murciana de 34 años, vecina de La Alberca, a 'La Verdad'.
En el vídeo, Celia Marín cuenta su historia sin edulcorantes. «En mi caso, la psoriasis ha ido evolucionando progresivamente, y siempre empeorando. En ningún momento ha remitido del todo», admite. Pero eso no le impidió terminar Derecho. Ni siquiera pudo con su determinación el brote de artritis psoriásica que le afectó a las manos y que le impedía incluso tomar apuntes o coger el coche para ir a clase. «Fue muy duro tener que depender de mi madre para todo, incluso para enjabonarme en la ducha», recuerda.
Pero lo superó y, tras licenciarse, consiguió un trabajo como consultora. «Cuando tienes entrevistas de trabajo, sientes mucha inseguridad. Vas pensando si se te verán las placas y te valoras por debajo de tus posibilidades», admite Celia. La enfermedad también afecta, en muchos casos, a la vida personal. «La gente tiene miedo al rechazo, incluso con la pareja. Es complicado».
Cuidar de dos hijos
Celia Marín no solo superó sus miedos y tiene pareja, sino que se casó con el vestido de novia que le gustó, sin tener en cuenta la psoriasis. «En los brazos se me veían las placas, pero era el vestido que quería y, ¿qué más daba? Todos los invitados sabían que tengo psoriasis», recuerda a 'La Verdad'. Ahora, es ma0dre de dos hijos: Mario, de dos años y ocho meses, y Leo, de solo cinco meses. «Si ellos tuviesen psoriasis, me crecería dentro un sentimiento de culpabilidad, pero no tengo capacidad para decidir lo que heredan y lo que no», confiesa abiertamente en el vídeo.
Un testimonio que ha emocionado a los internautas, y con el que, sobre todo, Celia Marín espera mandar un mensaje de ánimo a otros afectados.