El Ayuntamiento ya ha saldado su deuda con la unión temporal de empresas (UTE) adjudicataria en 2005 de las obras del aparcamiento en el subsuelo de la plaza de San Esteban. La decisión de conservar los restos arqueológicos y renunciar al proyecto del parking obligó al Consistorio a resolver el contrato firmado con Grupo Generala -en noviembre entró en fase previa a concurso de acreedores ante su situación de insolvencia por la deudas de las administraciones con la compañía, que le adeudan 90 millones por distintas obras públicas- y Gestión de Aparcamientos y Estacionamientos, que han sido resarcidas con el pago de 6,4 millones de euros por la inversión realizada en la fase de excavación arqueológica previa a la construcción, en la que un equipo de arqueólogos contratado por la UTE y encabezado por Alfonso Robles y José Antonio Sánchez Pravia sacaron a la luz un barrio completo de los siglos XII y XIII que ha sido considerado por expertos nacionales e internacionales como uno de los mejores ejemplos de Europa de urbanismo islámico.
El pago del resarcimiento a Grupo Generala fue uno de los últimos acuerdos que adoptó el anterior equipo de Gobierno municipal. Fue el 25 de mayo, según han confirmado a 'La Verdad' los responsables de los servicios municipales de Hacienda, Isabel Martínez Conesa, y de Contratación, Cosme Ruiz, cuando se reconoció la obligación de pago, que se efectuó en dos partes: una primera el 8 de junio y la segunda el 21 de julio. En el caso de que un contrato se resuelva por causas no imputables al contratista, la ley obliga a resarcirle por los gastos en los que haya incurrido, valorados adecuadamente, previa acreditación documental y fehaciente. Y, según los dos ediles, así es como se decidió.
Una comisión multidisciplinar creada 'ex profeso' por funcionarios de varios servicios resolvió que el Ayuntamiento debía reintegrar los gastos del aparcamiento San Esteban UTE con ocasión de la resolución del contrato de construcción mediante concesión de obra pública. La cantidad estipulada fue de 6,4 millones, si bien la UTE valoró la inversión y gastos ocasionados en 9,2 millones de euros en concepto de liquidación. Una vez examinados los justificantes de los trabajos realizados, los técnicos rebajaron la petición a 6,4 millones y supeditaron el pago a que las empresas presentaran justificantes pertinentes a la comisión municipal. La orden de pago se dio en mayo y finalmente las empresas cobraron entre junio y julio.
El próximo viernes 9 de diciembre se cumplirán dos años de la paralización judicial de la extracción y traslado de los restos arqueológicos del yacimiento, decisión adoptada por la Consejería de Cultura -y con la oposición del alcalde de Murcia, Miguel Ángel Cámara, que, según ha podido saber 'La Verdad', habría advertido unos días antes al exdirector general de Cultura, Enrique Ujaldón, de que no tocaran «ni una piedra» del solar ante la cada vez mayor presión social- en base a un informe firmado por el arqueólogo del servicio de Patrimonio Ángel Iniesta Sanmartín, que proponía que se conservase una parte de los restos de época islámica mediante su extracción y posterior reubicación en el futuro jardín de San Esteban y la modificación del proyecto del aparcamiento que albergaría en superficie parte de este espacio arqueológico a proteger.
El mismo día de la paralización judicial, desde Bruselas, el presidente del Ejecutivo regional, Ramón Luis Valcárcel, anunció que no se construiría ningún parking en el jardín a tenor de la importancia del hallazgo, contradiciendo así a los técnicos de la Consejería que creían compatible los restos y el aparcamiento y dando la razón a los directores de la excavación, que estaban convencidos de que habían encontrado un Potosí. La comisión de expertos creada para salvaguardar los restos y tutelar el proceso de conservación apoyó la declaración de BIC reafirmando la singularidad del arrabal de La Arrixaca, donde aparecieron más de un centenar de estructuras de viviendas, fabricadas con materiales muy pobres, así como calles y desagües perfectamente trazados y hasta un pequeño oratorio.
Dos años después, el yacimiento está bajo una capa de geotextil y grava. Cultura ha seleccionado 36 propuestas para musealizar los restos.