La unión temporal de empresas (UTE) adjudicataria de la tercera fase de las obras de rehabilitación del Teatro Romea, formada por las murcianas Azuche 88 y Trimtor, ha presentado en el Registro General del Ayuntamiento un pliego de alegaciones en respuesta al escrito del Ayuntamiento en el que se les informa de la recepción oficial del histórico inmueble por la «incomparecencia» de los contratistas el pasado 15 de noviembre, un extremo que niega la UTE, puesto que en aquel acto estuvieron presentes tanto el gerente de Trimtor, Miguel del Toro, presidente de la Confederación Regional de Organizaciones Empresariales de la Región (Croem), como Luis Fernández Mula, dueño de Azuche 88 y presidente de la Cámara de Contratistas de la Región de Murcia.
El gerente de la UTE, Patricio Tripiana, confirmó ayer a 'La Verdad' que las alegaciones no tienen como finalidad demorar más en el tiempo la reapertura del escenario más importante de la ciudad, sino defender los legítimos intereses de las adjudicatarias, que no dan por entregado el coliseo ya que aún no han obtenido una contestación oficial a la solicitud cursada en febrero de 2011 para que los técnicos municipales certificasen diversas obras ejecutadas fuera de contrato inicial y valoradas por la UTE en 200.000 euros. Estos trabajos forman parte del anexo 1, según Tripiana, y cuentan ya con el visto bueno de la Oficina Técnica de Arquitectura, aunque la Concejalía de Cultura está esperando a que la Intervención General autorice el pago. «Ahora nos dicen que el edificio está entregado porque no han comparecido los contratistas, cuando lo que ocurrió en realidad fue que nos negamos a firmar la recepción del edificio porque no nos habían contestado a una serie de peticiones sobre precios contradictorios y obras ejecutadas a petición de la dirección facultativa y no certificadas por los técnicos municipales, y así consta en el mismo documento que nos envían alegando una supuesta incomparecencia», explica Tripiana, quien apunta que un día después del acto de recepción recibieron la información sobre los precios solicitados, pero nada sobre las certificaciones pendientes. Por este motivo, según Tripiana, la UTE insiste en que oficialmente el edificio no está entregado. Es más, dicen que las obras no han sido revisadas por los técnicos en presencia de las concesionarias.
Nuevos contratos menores
La UTE dio por concluidos los trabajos contemplados en la tercera fase y otros fuera de contrato el 2 de agosto, pero las obras no han concluido formalmente. De hecho, otra empresa distinta está instalando en este momento el telón cortafuegos y hace unos días la Junta de Gobierno ha contratado con Técnicas contra Incendios S.L. las instalaciones complementarias de detección y extinción de incendios en 37.601 euros y las instalaciones complementarias de electricidad e informática en 55.246 euros. Todavía quedaría por instalar el telón decorativo, trabajo que corresponde a Azuche y Trimtor.
La UTE aún tiene que entregar la liquidación final -tienen de plazo tres meses a contar desde la fecha de recepción del teatro-, para la que solicitarán entre 100.000 y 200.000 euros por excesos de medición ya que la obra ejecutada es mayor que la presupuesta inicialmente en la adjudicación. Por otro lado, tienen pendiente que los técnicos reconozcan otras obras ejecutadas fuera de contrato -insisten que a petición de la dirección facultativa- por valor de 420.000 euros, sobre las que el Ayuntamiento aún no se ha pronunciado, al margen de los 200.000 euros ya reconocidos y pendientes de cobro por el mismo concepto. El Consistorio ha impuesto, por otro lado, a la UTE Trimtor y Azuche 88 una sanción por retrasos en la ejecución de los trabajos, que ronda ya los 200.000 euros. Las empresas han llevado el caso al juzgado y achacan los problemas a la «enemistad» de los técnicos de la Oficina Técnica.