El Informe de Coyuntura Económica, elaborado por la patronal murciana Croem y referido al cuarto trimestre del año, afirma que la mayoría de indicadores económicos evolucionan en sentido contrario al deseado, al tiempo que insta a que se desarrolle «una reforma laboral ambiciosa, y del sistema financiero».
Los costes laborales registran su segunda tasa de variación negativa consecutiva, tras cuatro años de aguda crisis económica, y para la Croem es claro que el ajuste se ha producido en base al empleo y al cierre de empresas por la escasa flexibilidad del mercado laboral español, «una de las principales reformas estructurales pendientes».
Recuerda además que el Ministerio de Economía y Hacienda ha señalado a Murcia como una de las regiones con mayor déficit público en el primer semestre de 2011, y que el desfase entre ingresos y gastos alcanzó el 1,8% del PIB regional, el quinto mayor registro entre las distintas autonomías.
«Ha sido precisamente ésa una las causas que han llevado a las principales agencias de calificación de riego a rebajar la valoración de la deuda murciana, y ha propiciado la utilización de nuevos mecanismos para la búsqueda de financiación, como lo atestigua la emisión de los denominados 'bonos patrióticos'», añade.
En este contexto, la deuda regional mantiene una trayectoria ascendente, hasta alcanzar los 2.739 millones de euros en el segundo trimestre, casi un 50% más (+48,8%) que un año antes, si bien en términos de PIB representa aún un porcentaje inferior (9,9%) a la media de todas las Comunidades Autónomas (12,5%).
Advierte Croem que el comercio exterior «es el único indicador que registra un claro signo positivo», que el ritmo de destrucción de empleo vuelve a acrecentarse, y que la inflación no constituye la principal fuente de preocupación en la actualidad.
«La Comunidad Autónoma se ha visto forzada a realizar un ajuste del gasto sin precedentes que quizá deba ser objeto de revisión, aun cuando ello represente un obstáculo importante para la recuperación económica», sostiene.
Señala además que la industria regional no acaba de encarar la recuperación, condicionada por numerosas incertidumbres. En este sentido, apunta Croem a la atonía de la demanda nacional, que se suma la amenaza de recesión internacional. «Esta circunstancia debilita el dinamismo exportador, pilar que sustentaba hasta ahora las expectativas de las ramas industriales».
En el sector de la construcción, la patronal urge en agilizar el desarrollo de aquellos proyectos de carácter estratégico, y a agilizar sin demora a la reconstrucción del municipio de Lorca.
En materia turística es claro para la Confederación Murciana que las actividades vinculadas al sector, en especial el turismo de extranjeros, deberían constituir un referente a la hora de encarar la recuperación económica. «Este sector crucial necesita estímulos para contribuir a la salida de la crisis y a la generación de puestos de trabajo», agrega.
En el sector financiero, recuerda que el crédito al sector público aumentó en 618 millones (+48,3%), sin que ello haya servido para reducir la deuda comercial que acumulan las administraciones públicas con las empresas regionales.
Señala asimismo que la recaudación de la Agencia Tributaria en la Región, al contrario de lo que ocurre en el conjunto de España, se sitúa aún por debajo de los niveles de 2010 (-3,1% hasta septiembre). Solamente los ingresos por IRPF (+5,6%) mejoran las cifras de 2010, debido en buena parte a la eliminación de determinadas deducciones. En cambio, se dan mermas recaudatorias en Sociedades (-24,5%), IVA (-2,7%) e Impuestos Especiales (-8,8%).