Al entrenador del UCAM Murcia solo le faltó entrar a la sala de prensa cantando por la alegría que suponía conseguir el primer triunfo de la temporada por la reflexión que hizo con sus primeras palabras. «¿Recuerdan la canción del Dúo Dinámico que se llamaba 'Resistiré'? Pues eso es lo que he dicho a mis jugadores al descanso. Que resistieran hasta el final y que apretaran en defensa aún más. El trabajo que hicimos atrás en la segunda parte dejando al Cajasol en 22 puntos es digno del mejor equipo de la Euroligue».
No era para menos, su equipo había conseguido frenar a los mejores anotadores del rival aunque por el contrario aparecieron segundos protagonistas como Tepic y Bogdanovic: «Hemos controlado perfectamente a English, Urtasun y Paul Davis, que hasta el momento eran los mejores anotadores».
Había llegado el momento de ganar a costa de lo que fuese: «Nos faltan trece victorias para salvar la categoría, pero de lo que no me cabe ninguna duda es de que defendiendo así no vamos a descender. No es esta la manera que más me gusta de intentar ganar un partido, pero había llegado el momento de conseguir el primer triunfo y para todos nosotros ha supuesto un alivio mental importante».
Muy enfadado
El primero en valorar el partido fue el entrenador visitante, Joan Plaza, que no dudó en reconocer el mérito que había tenido su rival: «Tengo que dar la enhorabuena al UCAM porque supo rehacerse y darle la vuelta al partido. Sabíamos que a pesar de sus tres derrotas, le habían plantado cara a sus tres rivales, y que tener una ventaja de quince o diez puntos no sería suficiente, pero aunque no dejamos de luchar y no vinimos relajados, en la segunda parte anotamos 1 de 15 intentos de tres puntos y nos hicieron un parcial de 40-2 que lo dice todo», comentó.
El pecado que sí pudieron cometer algunos de sus jugadores fue el de menospreciar al rival o pensar que individualmente se bastarían para poner las cosa como estaban en el segundo cuarto: «Los dos bases han estado especialmente espesos y algunos jugadores acortaron los sistemas pensando que tenían la solución. Ante la buena defensa del rival, nos dedicamos a jugar por el exterior para tirar de tres puntos y no tener que luchar con sus hombres grandes dentro de la zona, que es donde se reparte leña», concluyó el entrenador visitante.