A lo largo de su vida, Manuel Villaescusa ha viajado por más de ochenta países, trabajando como traductor. Su afición es la investigación de la forja antigua en su faceta artística y ahora presenta una exposición única a nivel nacional de hierro antiguo (desde el siglo XV al XVIII) en el Museo de la Huerta de Alcantarilla, y que se inaugurará el próximo domingo.
-¿Qué podemos ver en la muestra?
-Ésta es la segunda exposición que se lleva a cabo sobre el mismo tema y en el mismo lugar. La primera, realizada el año pasado, fue un pequeño homenaje al herrero como creador de las piezas. En este caso, además de ese reconocimiento al herrero, también nos ocupamos de la simbología representada en muchas de ellas (en total hay 150 piezas).
-¿Por qué introducen símbolos en las piezas de forja?
-Los símbolos y animales representaban creencias firmes y sólidas, teniendo una función decorativa ligada íntimamente a lo alegórico y emblemático. En algunas piezas aparecen animales, como serpientes, tortugas, perros, salamandras, peces, águilas, sobre todo en llamadores y tiradores de puerta. Era en los llamadores donde el herrero tenía mayor libertad de acción, lo que le permitía expresar su creatividad. Tenía que trabajar el hierro en caliente con rapidez empleando su maestría y arte para que naciese del fuego esa figura mítica. Los llamadores eran los defensores espirituales del hogar y con sus formas a veces burlonas representaban las creencias y miedos de la época protegiendo el hogar y sus habitantes de los peligros exteriores, como intrusos y el mal de ojo.
-¿Qué otros símbolos utilizaban?
-También aparecen signos solares, como rosetas, trisqueles y tetrasqueles, ruedas solares, etc. que representan al sol que, según creían, inicialmente giraba alrededor de la tierra y era el Dios donde llegaban los difuntos. Estos signos solares también aparecen en las estelas sepulcrales y representaban la solarización del difunto. El símbolo de la cruz surge ya en la edad de los metales, creyéndose que representaba las cuatro estaciones de la luna. Al llegar el cristianismo se le da mucha más importancia a la cruz, a veces incluso compartiendo este símbolo con otros paganos. Algunas cruces llevaban reseñadas leyendas como 'con este símbolo se protege al hombre piadoso y se vence al enemigo'.
-Me llama la atención este caduceo de Hermes o de Mercurio.
-Su nombre proviene de Hermes, dios griego, y Mercurio, dios romano, que simbolizaban el comercio. Los romanos también lo utilizaron como estandarte, marchando al frente de los guerreros. A partir de la época medieval representaba la medicina, siendo muy usado en farmacia. El caduceo se ha considerado símbolo de paz, pues está representado por dos serpientes enroscadas entre sí y separadas a la vez. Según la leyenda, Mercurio vio luchar dos serpientes enroscadas y las separó pacíficamente. Entre otras tareas, Hermes presidía la cópula, por lo que algunos aducen la representación de dos serpientes, la hembra y el macho.
-¿Por qué se utilizan las serpientes?
-Es un símbolo protector y de fertilidad venerado en la vieja Europa; representaba la prudencia, vigilancia, sabiduría, vitalidad y la regeneración y persuasión de la salud.
-¿Dónde se ponían las serpientes?
-En las puertas de las viviendas, en los llamadores de las casas, para proteger el hogar. Se creía que cuando las serpientes mudaban la piel volvían a nacer de nuevo y no morían. Cuando tenían muchos años se convertían en dragones que les estaba prohibido vivir en la tierra por lo que les salían alas y volaban al fondo del mar para cuidar allí bienes y tesoros depositados desde tiempos remotos.
-El hierro pesa, ¿con cuál se ha sudado más en el porte?
-Con el cerrojo de un castillo, pesa 40 kilogramos.