Después de 26 años en los que había sido el encargado de su depósito y custodia, el Archivo Municipal de Elche empezó ayer a despedir el legado del poeta Miguel Hernández. 5.000 documentos, guardados en 250 cajas, que ahora estarán en una entidad bancaria, a la espera de un nuevo destino, como si de un «nuevo exilio» del poeta se tratase.
La nuera de Miguel Hernández, Lucía Izquierdo, y su hija y nieta del poeta, María Jose Hernández, acudieron ayer a la sede del archivo, en la biblioteca de San José, para comenzar con el traslado del legado hernandiano. Aunque en un principio solo se iba a cotejar que no faltara ningún documento, como aseguró Lucía Izquierdo, finalmente se procedió al traslado hasta la entidad financiera -cuyo nombre no ha trascendido «por motivos de seguridad», según Izquierdo- de la mitad del legado. La familia no utilizó ningún tipo de vehículo especial y está previsto que hoy termine la retirada del legado de las estanterías del Archivo.
«Vamos a comprobar todos y cada uno de los documentos del legado para observar que no falta nada y que está en perfecto estado», afirmó Izquierdo momentos antes de entrar al Archivo Municipal para empezar con dicha comprobación. «Queremos terminar con esto cuánto antes para sacarlo de la ciudad», apuntó Izquierdo, asegurando que con la marcha del legado «Elche pierde una oportunidad maravillosa» al «tirar por la basura este proyecto», haciendo referencia así al Centro de Estudios Hernandiano y el museo del poeta.
«Hoy es un día muy triste para mí. Me viene a la memoria cuando Josefina trajo todos estos documentos que hoy nos obligan a llevárnoslo», señaló Izquierdo después de un rato comprobando la situación del legado. La representante de los herederos del poeta lamentó que la nueva corporación haya decidido «revocar un convenio totalmente legal», añadiendo que con esta decisión «se ha paralizado la divulgación de la obra y la imagen de Miguel Hernández».
A su juicio, este hecho es «muy grave» porque «es un daño irreparable para el poeta y más en estos momentos que todavía no hemos terminado con el centenario». Izquierdo aseguró que la alcaldesa «ha dado la orden de que se enlate al poeta», con lo que «ha paralizado un proyecto muy hermoso y muy importante para esta ciudad».
Mentiras y demandas
Además, la nuera de Miguel Hernández acusó a Alonso de «mentir» sobre las cifras del convenio entre la corporación y la familia del poeta. Izquierdo aseguró que la alcaldesa y la corporación que encabeza «han dicho que la familia de Miguel Hernández son unos vividores, que quieren vivir de los impuestos de los ciudadanos», defendiendo que «nosotros tenemos un trabajo mientras la alcaldesa está de vacaciones».
Izquierdo también demandará al Ayuntamiento «por estas injurias y calumnas». En este sentido, la representante de la familia del poeta indicó que «vamos a salir adelante con este tema, y si tenemos que pedir préstamos para afrontar las costas judiciales, los pediremos».
La demanda contra el Ayuntamiento constará de varias partes. La familia va a exigir, primero, daños y perjuicios por incumplimiento del contrato, pero también daños morales por lo que, a su juicio, son las mentiras sobre las cifras del convenio, así como por daños hacia la figura de Miguel Hernández.
El abogado de Izquierdo y los herederos, Carlos Candela, precisó que «como punto de partida vamos a reclamar todo lo que nos deben de pagos atrasados, y después tomaremos más decisiones». Según Candela, que también estuvo presente en el cotejo del legado, la familia va a solicitar al Ayuntamiento «los 1,6 millones de euros que figuraban en el convenio», descartando así que el préstamo del legado según el convenio ascienda a tres millones de euros como defiende el equipo de gobierno.
«Eso de los tres millones de euros se lo ha inventado alguien, porque las cuentas no salen; otra cosa es si contamos la inversión, pero la inversión no va para ingresos de la familia», explicó Candela. En la misma línea que su abogado respecto a la cantidad económica del acuerdo se mostró Lucía Izquierdo. «Tendrán que demostrar lo de los tres millones, porque la familia cobraría de los ingresos por derechos de autor, merchandising, subvenciones de la fundación... Una serie de cantidades que significarían coste cero para el Ayuntamiento», afirmó.
Su abogado puntualizó que, en el convenio, «se acordó dos pagos semestrales correspondientes a 7.000 euros mensuales, para llegar a los 84.000 euros brutos anuales que percibiría la familia». Candela añadió que el convenio establecía que los herederos ingresaría, en los 20 años del préstamo, un total de 1,6 millones de euros, siendo el resto del dinero para la puesta en marcha de una fundación destinada al estudio y difusión de la vida y obra del poeta.
En cuanto a las copias digitalizadas por el Ayuntamiento, Izquierdo advirtió que «la deben encerrar en un cajón con siete llaves», ya que en caso de utilización de este material «la cuestión será llevada a los juzgados» porque «la propiedad intelectual pertenece a los nietos».
Apoyo a la familia
Lucía Izquierdo y su hija no estuvieron solas ayer. Hasta el Archivo Municipal ilicitano se acercaron amigos de la familia, como el escritor Enrique Cerdán Tato y el catedrático José Carlos Rovira. También acudió el edil socialista Miguel Ors y el exalcalde, Alejandro Soler, con quien la familia llegó al acuerdo que el gobierno de Alonso rescinde.
«Estamos ante un error histórico del gobierno del PP en Elche», aseguró Soler, para quien la marcha del legado «supone bajar de división cultural». Además, el exalcalde afirmó que «se ha estado mintiendo permanentemente a los ciudadanos» en cuanto a las cifras del convenio, pues «suponen la mitad de las que se han dicho de una forma maliciosa».
Para Miguel Ors, edil del PSOE, la salida del legado es «la peor noticia cultural de la historia de la ciudad desde que llegó la democracia». Ors también lamentó la «actitud de absoluto desprecio» de la nueva corporación hacia el poeta, tras recordar que la ciudad es sede de la Universidad Miguel Hernández y de la única cátedra en todo el mundo dedicada al poeta.
Por su parte, el catedrático José Carlos Rovira, comisario del año hernandiano, incidió, como Ors, en «el desprecio hacia la familia, los papeles del poeta, la memoria cultural del país». Rovira lamentó «especialmente» que «el Ayuntamiento no haya querido reunirse para discutir lo que fue un proyecto sobre Miguel Hernández en Elche».
Otro de los amigos de la familia presentes en esta 'despedida' fue el escritor Enrique Cerdán Tato. «Con Miguel Hernández se está produciendo una infamia, no de carácter económico, sino de carácter político. Es una huida hacia adelante muy cobarde y muy vaga», opinó Cerdán Tato.
Ayer empezó lo que, Carlos Candela, abogado de la familia, catalogó como «un nuevo exilio de Miguel Hernández». Un exilio que tiene su primera parada en la caja fuerte de un banco. El destino final, de momento, es toda una incógnita.