Un despacho equipado, sala de reuniones y servicio de conserjería y copistería por menos de cien euros. Ésta es una de las mensualidades que pagan los empresarios por un despacho en el vivero local de empresas, en la Plaza Castellini. Este edificio, que pertenece a la Cámara de Comercio de Cartagena, proporciona a los propietarios de negocios nuevos servicios y una sede en un lugar céntrico a cambio de un alquiler barato. El objetivo es evitar el cierre de las sociedades en los dos primeros años de andadura.
'Mk&CO', una empresa de marketing y comunicación, asesoramiento y ejecución de sistemas de gestión y seguridad alimentaria, además de formación, está en el vivero. La directora de la compañía, Encarna Hernández, tiene claro por qué: «Tengo un espacio profesional bien ubicado en el centro, con servicios e infraestructuras por un precio asequible». En su caso, abona 250 euros al mes.
El secretario general de la Cámara de Comercio, Ramiro Alonso, aclara que el vivero de empresas es un espacio en el que los nuevos empresarios pueden desarrollar su actividad hasta que el negocio se consolida. Por este motivo, los costes son más bajos que los de un arrendamiento normal. Hay varios tipos de oficinas en el vivero, «según las diferentes necesidades de las empresas». Por lo tanto, hay varios precios según el tamaño o la ubicación: interior o exterior. "Y existe la posibilidad de tener un despacho doble», aclara Alonso.
De esta forma, el alquiler suele oscilar entre los 90 y los 350 euros, a lo que hay que añadir el IVA y los gastos de luz y teléfono.
Otra ventaja de ubicarse en el vivero es que los emprendedores pueden utilizar una sala de reuniones y un aula común, cuentan con servicios de fotocopiadora, fax y escáner, y un servicio de conserjería «que sirve de apoyo a los viveristas cuando no están disponibles, por ejemplo para recoger un paquete», cuenta Alonso. Además, los despachos están equipado con un escritorio, varias sillas, cajones, estanterías y equipo informático.
Los dos años de estancia máxima suponen un periodo «ideal» para que un negocio despegue, comenta Alonso. El plazo, no obstante, puede alterarse de forma ocasional dependiendo de las circunstancias de la empresa y del vivero. «Estamos abiertos a estudiar todas las posibilidades dentro de las normas», comenta el secretario de la institución cameral.
Con todo, algunos empresarios ven algunas pegas. El horario, advierte el propietario de la empresa de publicidad 'La Diligencia', Ángel Ronda, es uno de ellos. El gerente comenzó su andadura en su propia casa y unos meses después se trasladó al vivero, ya que «se presentaba como una opción barata comparada con otros alquileres». Pero el horario de apertura del vivero no se ajusta a sus necesidades.
Apoyo institucional
La sede para emprendedores funciona con un horario de mañana y tarde durante los meses laborales del año, y sólo de mañana durante el mes de agosto, pero «en una agencia de publicidad no se puede tener un horario estricto», se lamenta Ronda. En su caso, opta por desplazarse hasta el lugar en el que se encuentra un cliente para tener una reunión.
Entre tanto, tiene a su disposición las ventajas que el vivero representa para su negocio, ya que el bajo precio del arrendamiento y la escasez de gastos le permite ofrecer mejores precios a sus clientes y «ser más competitivo», reconoce Ronda.
Ramiro Alonso cree que el vivero de empresas cubre un amplio espectro de horas. Y añade que existe la posibilidad de aumentarlo si es necesario, y que ya se le planteó a los viveristas. Claro que eso implica un aumento del coste, reconoce el secretario de la Cámara.
Debido a la difícil coyuntura económica, no muchos emprendedores se deciden a fundar negocios, y el vivero de empresas cartagenero se encuentra actualmente en torno al 70% de su capacidad.
Para fomentar la llegada de nuevos empresarios, se están llevando a cabo campañas de publicidad y se ha intensificado el contacto con los organismos que trabajan en favor de la creación de empresas, como el Ayuntamiento, la Universidad Politécnica, el Instituto de Fomento y las agencias locales de desarrollo local y empleo.
Valentía e ingenio
En opinión del vicesecretario de la Cámara de Comercio, José Carlos Ros, la institución hace todo lo posible por que la crisis económica no sea un factor que disuada a los emprendedores de montar un negocio y tratar de salir adelante.
Recuerda que, si bien con un gran esfuerzo, algunos negocios prósperos se han fraguado en épocas de crisis. A su juicio, es necesario que aquellos que quieren buscar un futuro en el mundo de los negocios tengan claro, además de la valentía, este concepto: «Hay que agudizar el ingenio en cuanto al modelo de negocio y para obtener financiación». Para optimizar el alquiler, ya tienen el vivero.