laverdad.es
Lunes, 28 mayo 2012
claros
Hoy17 / 25||Mañana17 / 29|
más información sobre el tiempo
Estás en: > > >
No hay batas para todos

INFORME

No hay batas para todos

09.10.11 - 01:49 -
En Tuenti
CerrarEnvía la noticia

Rellena los siguientes campos para enviar esta información a otras personas.

* campos obligatorios
Cerrar Rectificar la noticia

Rellene todos los campos con sus datos.

* campos obligatorios
L idia Serrano y Ana Pastor observan con detenimiento el cultivo de una muestra de orina. Buscan una posible infección, y repasan mentalmente los apuntes para recordar las claves que les permitirían detectar lo que hasta ahora solo han visto en los libros de texto. Es su segundo día de prácticas en el laboratorio de Microbiología de La Arrixaca, y tratan de aprovechar la mañana al máximo, porque solo podrán rotar por este servicio una semana. «Es suficiente para hacerte una idea general, pero no da tiempo a más», confiesan.
Unos 230 alumnos de tercer curso de Medicina se repartirán este año entre los laboratorios de La Arrixaca, Reina Sofía, Morales Meseguer y, en menor número, Santa Lucía (Cartagena). Son tantos que, para que todos puedan hacer prácticas, los primeros grupos (de diez alumnos cada uno) han tenido que comenzar la primera semana de octubre, cuando apenas llevaban quince días de clases teóricas. «El problema es que todavía no hemos dado suficiente teoría como para entender bien lo que estamos viendo», admiten Lucía y Ana mientras contemplan la muestra de orina.
Eso no significa que las prácticas no sean útiles. Los alumnos escuchan atentamente las explicaciones de los profesores, microbiólogos de primera línea, y conocen de cerca un servicio que está en la división de honor de la microbiología en España. Simplemente, desde La Arrixaca no pueden hacer más: se enfrentan, como el resto de hospitales, al incremento en el número de alumnos que se ha producido en la última década. Así, si en 1999 entraron en la Facultad de Medicina de la Universidad de Murcia 105 alumnos, ahora ingresan 200 al año. Ni el número de profesores ni las instalaciones se han ampliado al mismo ritmo.
La acumulación de estudiantes obliga a Microbiología a iniciar las prácticas el 4 de octubre, sin ni siquiera tener todavía las listas definitivas de alumnos, porque los plazos de matriculación aún no han terminado. «Si esperásemos, no daría tiempo a que pasasen por estas prácticas todos los estudiantes», confiesa Manuel Segovia, catedrático de la UMU y jefe del servicio. «La premura en empezar lleva a problemas de coordinación», añade. Por ejemplo, este curso los alumnos se han acumulado en La Arrixaca, el Morales Meseguer y el Reina Sofía, mientras el flamante hospital de Santa Lucía, recién abierto, apenas ha recibido estudiantes.
Masificación
«Cuantos más alumnos hay, a menos prácticas tocan», advierte Tomás Rodríguez, profesor de Microbiología, que enseña muestras de líquido cefalorraquídeo a tres de sus pupilos. «Los laboratorios se masifican. Lo ideal es que tuviésemos un alumno por cada médico, y no tres o cuatro, como ocurre hoy», explica. Bien es cierto que la situación de esta semana, cuando 'La Verdad' visitó el servicio, ha sido excepcional, porque parte de los facultativos estaban en un congreso. Normalmente 'tocan' a unos dos estudiantes por médico. Pero parece obvio que en estas instalaciones de La Arrixaca, como en las del Morales Meseguer y el Reina Sofía, no caben muchos más alumnos.
«Hemos pasado de 100 estudiantes por curso a 200 casi con el mismo profesorado, e incluso las aulas para las clases teóricas se han quedado pequeñas. Hemos tenido que subdividir grupos», explica Tomás Rodríguez.
Así que, con esta situación, lo que estudiantes y profesores se preguntan es qué ocurrirá si finalmente la UCAM abre Medicina y envía a sus estudiantes (45 por curso, según lo dictaminado por la agencia de evaluación ANECA) a los hospitales públicos de la Región. Podrá hacerlo en principio sin problemas, gracias a un convenio que en 2008 firmó la Universidad Católica con el Servicio Murciano de Salud.
La UMU está en pie de guerra, y sus estudiantes ya se han manifestado. Lidia Serrano y Ana Pastor se echaron a la calle. «Si tenemos que compartir el espacio con la UCAM vamos a salir perjudicados. La calidad de las prácticas bajará», advierten. Los profesores también se oponen, en general, a un aumento del número de estudiantes de Medicina. «Las plazas estuvieron muy limitadas durante muchos años, no hubo previsiones y no se dieron cuenta de que iban a hacer falta más médicos. Se percataron demasiado tarde, y ahora el efecto es el contrario: se ha producido un aumento excesivo en el número de plazas. Si no hay una planificación, puede que nos encontremos en el futuro con paro entre los profesionales», alerta Tomás Rodríguez.
Menos tiempo
Fernando Carballo, jefe del servicio de Digestivo de La Arrixaca y profesor de la UMU, es el coordinador de 4º curso de Medicina. Las prácticas se centran, en ese nivel, en Digestivo, Neumología y Cardiología. Empezarán en febrero, y los distintos hospitales se tendrán que repartir a unos 230 alumnos. Cada estudiante pasará aproximadamente un mes en uno de estos servicios. Será su primer encuentro con la realidad de la profesión. «En principio las rotaciones son de cuatro semanas, pero a veces tienen que ser de menos tiempo», admite.
La apertura del hospital de Santa Lucía debería ayudar a descongestionar el resto de centros, pero muchos alumnos se resisten a desplazarse a Cartagena. Incluso quienes viven en la ciudad portuaria prefieren en ocasiones hacer las prácticas en Murcia porque las clases teóricas las tienen en la Facultad. Mientras, el Rafael Méndez (Lorca) y Los Arcos (Mar Menor) acogen un número todavía muy pequeño de estudiantes.
En cualquier caso, en las prácticas clínicas (servicios médicos y quirúrgicos) no hay de momento un problema de masificación que afecte a la calidad de las horas lectivas. «Tenemos dos alumnos por tutor, salvo el año pasado, cuando en Medicina Interna tuvimos tres. Pero eso no se puede volver a repetir», explica Fernando Carballo. Lo que en realidad preocupa al coordinador de 4º de Medicina es el futuro. «El proceso de Bolonia obliga a incrementar el número de créditos prácticos», explica. Eso significa que habrá que incorporar más profesores. En estos momentos, muchos tutores de prácticas ni siquiera son profesores asociados. Son colaboradores, médicos que se prestan de forma altruista a dirigir a los alumnos en las prácticas. Carballo cree que sería bueno «establecer un complemento» para animar a los facultativos a incorporarse a la docencia.
Profesores de la UMU
Si la UCAM abre finalmente Medicina, sus alumnos llegarían a los hospitales públicos justo en mitad del proceso de transición a Bolonia. El esfuerzo tendría que ser considerable. En todo caso, el doctor Carballo prefiere ser prudente. «No discuto que la UCAM pueda dar una buena docencia. El problema se producirá cuando los alumnos lleguen al periodo de prácticas», subraya. La mayoría de los jefes de los grandes servicios hospitalarios de la Región son catedráticos o profesores de la UMU, y no podrán por ello, advierte la propia Facultad, dar clase a los alumnos de la Católica. La pregunta es evidente: ¿dónde encontrará la universidad privada lugar para sus estudiantes? Joaquín García Estañ, decano de Medicina, pone ejemplos: «Los alumnos de la UCAM no podrán hacer prácticas en Cirugía General de La Arrixaca, porque el doctor Parrilla es catedrático nuestro, y tampoco en Cardiología, porque también su jefe de servicio, Valdés, es docente de la UMU». Así que el convenio entre la UCAM y el Servicio Murciano de Salud puede convertirse en papel mojado en los grandes hospitales de la Región.
'La Verdad' ha tratado esta semana de conocer la versión de la Universidad Católica sobre este punto, pero la institución ha preferido no hacer declaraciones al respecto. En otras ocasiones, los dirigentes de la privada han recordado que los estudiantes de Enfermería ya realizan prácticas en los hospitales murcianos sin problemas, y consideran que en Medicina ocurrirá lo mismo.
Pero García Estañ niega que no haya conflicto. «Hay disfunciones en Enfermería y no siempre se respeta la prioridad para los alumnos de la pública. Pero, además, en Medicina se unirá a este problema el del profesorado», advierte.
Por sorteo
Un ejemplo de cómo el aumento de matriculados en Medicina complica cada vez más la organización de las prácticas es el hecho de que la delegación de alumnos de la Facultad, que siempre ha organizado los grupos de prácticas de acuerdo con las preferencias de los estudiantes y a la oferta de plazas de cada departamento y hospital, ha decidido este año dejar la planificación en manos del decanato, que usará una aplicación informática para organizar grupos y horarios. Se introducirán en el programa las preferencias de cada alumno, y en los casos en que haya más solicitudes que plazas se celebrará un sorteo.
«Es un encaje de bolillos», admite el decano, García Estañ. En estos momentos, hay un alumno en prácticas por cada cinco camas hospitalarias, según los cálculos de la Facultad. «Estamos ya casi sobrepasando el ratio que puede considerarse adecuado para mantener unos niveles de calidad. Si quieren doblar el número de alumnos pueden hacerlo, pero no parece lo más adecuado. La calidad sería inferior», alerta.
Es la misma advertencia que lanzan los estudiantes, dispuestos a mantener las movilizaciones en los próximos meses.
TAGS RELACIONADOS
En Tuenti
No hay batas para todos

Un grupo de alumnos toma nota durante una práctica de Microbiología en La Arrixaca. :: GUILLERMO CARRIÓN / AGM

No hay batas para todos

Una alumna sigue las explicaciones de Tomás Rodríguez, profesor de Microbiología, en La Arrixaca. :: GUILLERMO CARRIÓN / AGM


laverdad.es

EN CUALQUIER CASO TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS:
Queda prohibida la reproducción, distribución, puesta a disposición, comunicación pública y utilización, total o parcial, de los contenidos de esta web, en cualquier forma o modalidad, sin previa, expresa y escrita autorización, incluyendo, en particular, su mera reproducción y/o puesta a disposición como resúmenes, reseñas o revistas de prensa con fines comerciales o directa o indirectamente lucrativos, a la que se manifiesta oposición expresa.