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La crisis empuja a cientos de murcianos a comer a diario en Jesús Abandonado

MURCIA

La crisis empuja a cientos de murcianos a comer a diario en Jesús Abandonado

Aumenta hasta un 15% el número de españoles que utilizan el comedor social, donde esperan servir a final de año más de 180.000 comidas

07.10.11 - 01:50 -
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Los 160 voluntarios que colaboran altruistamente con Jesús Abandonado se topan a diario con el lado más indecente de la crisis: hambre, soledad, depresión, falta de autoestima, frustración, ansiedad, agresividad... Sin desearlo, miles de murcianos han visto alterados sus planes vitales y muchos han acabado haciendo cola en el comedor social de la calle Barahundillo, donde la presencia de españoles aumenta cada día. De hecho, cuatro de cada diez usuarios del comedor son de nacionalidad española, cuando hace unos años representaban el 25 o el 30% y había un porcentaje muy superior de transeúntes extranjeros. La mayoría de los solicitantes tienen un denominador común: están en paro.
El vicepresidente de la Fundación Jesús Abandonado, Joaquín Samper, reconoció ayer que la situación es extremedamente delicada, pues en menos de un año han pasado de ofrecer 119.720 comidas en 2010 a las 180.000 que llevan en lo que va de 2011. Samper, que presentó ayer las conclusiones de un estudio realizado entre el Ayuntamiento y la Universidad de Murcia para evaluar la calidad del servicio, resaltó que cuando se habla de atender necesidades sociales básicas en tiempos de escasez las cifras se quedan obsoletas. El comedor de Jesús Abandonado ofrece 500 comidas diarias -15.000 al mes- y 200 desayunos -73.000 al año-, a los que habría que sumar las bolsas de comida -4.000 al año- con contenido para toda la semana que ayudan a cubrir la demanda de los usuarios y sus familias. La institución benéfica tampoco ha escapado a la crisis, pues las aportaciones también escasean, aunque, según Samper, Murcia no se olvida de Jesús Abandonado y gracias a la caridad pública se mantienen los proyectos.
Las ayudas públicas también llegan, aunque con más dificultad que nunca. Ayuntamiento y Comunidad subvencionan cada año esta labor social con casi un millón de euros -cada administración transfiere algo más de 400.000 euros-, aunque estos dos últimos años están cumpliendo a trancas y barrancas.
De hecho, la Comunidad no ha abonado aún la ayuda del ejercicio 2010 y la negociación de la de 2011 aún está en el aire y se está alargando más de la cuenta. A pesar de los retrasos -«comprensibles dada la situación de escasez de las arcas municipales», según la concejal de Bienestar Social, Maruja Pelegrín-, el Ayuntamiento mantiene su compromiso con Jesús Abandonado, donde tiene 40 plazas concertadas, y fruto de ese interés ha sido la reciente remodelación del comedor social en el edificio Tienda Asilo, que pudo ampliarse gracias al traslado de varias dependencias municipales. «Por supuesto que vamos a seguir apoyando a Jesús Abandonado. Es un trabajo bien hecho, muy necesario y que ha nacido con impulso de la administración, y porque hoy, más que nunca, tenemos que estar ahí para apoyar a muchas personas que no tienen algo básico como un plato de comida», suspira Pelegrín, quien recuerda que labor de la fundación se complementa con la residencia de Santa Catalina, cuyos usuarios suman 69.000 días de estancias anuales.
Cambios en la junta directiva
El vicepresidente de Jesús Abandonado sostiene que a pesar de que se atrancan las ayudas y de que la situación económica del patronato «no es boyante ni de mucha alegría, todo se está consiguiendo gracias a la caridad de los murcianos». Según Samper, un ejército de voluntarios ayuda cada día a obrar un milagro: dar de comer en apenas una hora y media a 500 personas todos los días.
Uno de los voluntarios es José Moreno, exdirector de la Fundación Cajamurcia, que ayer explicaba que la organización es muy respetuosa con la confesión religiosa de los usuarios, pues, por ejemplo, los musulmanes disponen de dos menús distintos y durante el Ramadán, el mes en que practican el ayudo diario desde el alba hasta que se pone el sol, se les proporciona una bolsa con bocadillos con queso, atún o sardinas, dos tomates, dos ciruelas y tres zumos pequeños. Moreno, que en la próxima renovación de la Junta Directiva del patronato sucederá como vicepresidente a Samper -José Fernández seguirá como presidente-, acudió al acto con Daniel López, director del patronato, quien corroboró que cualquier ayuda para Jesús Abandonado es bienvenida en este momento. El centro de acogida (Ctra. Santa Catalina, nº 55) y el comedor social están bajo la tutela de los Hermanos de la Orden de San Juan de Dios y junto a ellos trabajan psicólogos, trabajadores sociales, profesores para adultos, monitores de talleres y personal de servicios generales. Hay además una asociación de voluntarios con 200 miembros.
El albergue ofrece ducha y ropería a partir de las 9.30 horas de lunes a viernes para 60 personas diarias, y dispone de lavadero de ropa. Lunes y viernes hay un servicio de corte de pelo para 10 personas, según www.jesusabandonado.org Los transeúntes crónicos son atendidos de igual forma en la residencia. El personal de la Fundación brinda atención y acompañamiento en gestiones económicas, sanitarias y jurídicas, organiza actividades culturales y talleres ocupacionales, y tramita ayudas a personas necesitadas.
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En cola. Usuarios del comedor de Jesús Abandonado, esperando para entrar. :: ISRAEL SÁNCHEZ


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