Las aguas turbulentas que han puesto patas arriba en los últimos meses el órgano de representación de los alumnos de la Universidad de Murcia, el Consejo de Estudiantes (CEUM), parecen apaciguarse tras el pleno celebrado el pasado miércoles, en el que sus miembros ratificaron la nueva Mesa del Consejo, presidida por Ignacio García Soblechero, de 23 años y alumno de Ingeniería Técnica en Informática de Sistemas. Es, al parecer, la última estación de un viaje sin retorno que empezó hace cinco meses con la moción de censura que el propio Soblechero presentó contra el ya expresidente, Kasper Van Hout, de cuya directiva formaba parte hasta que decidió ir por libre y optar al brazalete de capitán. La decisión fue fulminante. «Había cosas que claramente no funcionaban y decidimos presentar la moción de un día para otro». Entre otras, «la gestión del Consejo o la representatividad, con la que no nos sentíamos identificados. Parecía que lo importante era salir en la prensa, y no el trabajo en las comisiones». Además, Soblechero reconoció que otro asunto polémico que provocó la moción de censura fue «el gasto excesivo de la anterior directiva», pasando fines de semana en hoteles de cuatro estrellas, «aunque no es el motivo principal que ha movido al Pleno a cambiar esta situación».
¿Gastos excesivos?
Según explicó Kasper Van Hout a 'La Verdad', esas estancias en hoteles -el Don Juan, de Águilas- se correspondían con los cursos de formación para representantes de alumnos que el Consejo organiza cada diciembre desde hace algunos años. «Pero el hotel lo busca la Universidad, barajando las mejores ofertas teniendo en cuenta que somos alrededor de 100 personas y también lo paga la Universidad, porque nosotros no tocamos el dinero que tenemos asignado en el presupuesto. Si necesitamos un cartucho de impresora, lo tenemos que pedir». Además, Van Hout aseguró que en ese fin de semana «los delegados y representantes de alumnos reciben 20 horas de formación y son cursos que están supervisados por los vicerrectores», y que todos los gastos están justificados. Sin embargo, y a pesar de que Van Hout denunció en su día irregularidades en la moción de censura presentada por García Soblechero, lo que obligó al Defensor del Universitario a arbitrar el proceso, lo cierto es que el mensaje que se pudo escuchar en el Pleno del miércoles fue bien distinto al que ha pululado estos últimos meses entre los miembros del Consejo de Estudiantes. Durante la sesión, en la que se debía ratificar la resolución del Defensor -que determinó que el proceso fue legal-, se decidió por unanimidad aprobar la nueva composición de la Mesa del CEUM y hacer un llamamiento, según destacó el propio Van Hout «a la unidad y al trabajo conjunto entre todos los estudiantes de cara a los tiempos difíciles que se avecinan en la universidad».
El nuevo presidente, Ignacio García Colchero, que dispone de un mandato de once meses hasta las próximas elecciones, se ha propuesto reforzar el papel de las delegaciones de alumnos y «hacer fuerza» para que el Rectorado de la UMU defienda los intereses de la institución ante los recortes del Gobierno de la Comunidad Autónoma.