Mucho se ha escrito y dicho de la regeneración de la bahía de Portmán. Un anhelo para los vecinos de esta pedanía y del municipio de La Unión que ahora, parece que sí, va a ser una realidad. El Boletín Oficial del Estado (BOE) publicó ayer la licitación del contrato de obra, bajo el título de 'Proyecto de regeneración y adecuación ambiental de la Bahía de Portmán, término municipal de La Unión'.
La entidad promotora es la Dirección General de Sostenibilidad de la Costa y del Mar, dependiente del Ministerio de Medio Ambiente, y Medio Rural y Marino. Los oferentes deberán presentar tres sobre distintos, para una mejor valoración de su propuesta: documentación general, oferta técnica y oferta económica.
La fecha límite para obtención de documentación e información es el 2 de noviembre, y la de presentación de ofertas el día 4 del mismo mes. Se trata de un concurso cuyo presupuesto base de licitación es de 79.402.304,42 euros.
Puesto que las ofertas se abrirán el 12 de enero de 2012, según los cálculos de esta Dirección General, que capitanea el murciano Pedro Antonio Ríos, la adjudicación y el replanteo de las obras podrían cumplimentarse dentro del primer trimestre del año.
El plazo marcado para la ejecución de la obra es de 36 meses. Con un escenario probable de inicio de los trabajos en marzo o abril de 2012, deberían estar concluidas en los mismos meses de 2015.
La visualización de las obras de regeneración de Portmán en el imaginario colectivo incluyen una bahía repleta de palas y excavadoras cargando camiones de estériles mineros. Sin embargo, las operaciones de extracción serán bastantes más complejas.
Como reza en el proyecto, se trata del dragado de una pequeña parte de los estériles mineros que sepultan la bahía «y su traslado mediante cinta transportadora (2,7 kilómetros) a la corta minera de San José; la generación de una playa de arena fina de 45 metros de anchura inicial, situada a 250 metros de la línea de playa actual, y la estabilización, restauración y revegetación del trasdós [superficie exterior] de la playa generada, conformando una nueva zona verde».
Draga hidráulica de succión
Esto último es lo que se conoce como el sellado de la gran superficie que no se va a extraer. Para retranquear la línea de costa habrá que dragar unos 2.659.476 metros cúbicos de sedimentos, de los cuales 1.905.476 «se trasladarán a corta minera, y 754.000 metros cúbicos se acondicionarán en la propia bahía, en la futura zona verde».
El dragado se realizará con «una draga hidráulica de succión de cortador». Los desechos serán impulsados a las áreas de recepción de los recintos de separación de lixiviados, en la parte posterior de la futura playa.
El dragado se realizará en dos fases, de quince semanas cada una, con un intervalo entre fases de nueve semanas, «permitiendo de esta manera optimizar la conexión entre el proceso de dragado y el de transporte hasta la corta San José».
Para evitar riesgos al medio marino y trabajar sin el estorbo del oleaje, «se dejará sin dragar la franja más exterior de la costa actual, manteniendo únicamente un canal para el acceso de la draga». Cuando se haya conseguido el retranqueo previsto, se dragará dicha franja. Y habrá otra medida ambiental adicional: «Se utilizarán barreras 'antiturbidez' a la entrada del canal y, finalmente, a la hora de dragar el caballón que forma la línea de costa actual, se dispondrán en toda la superficie que sea necesaria para evitar que la turbidez no se propague mar adentro».