¿Alguien puede entender que los dos cementerios de Cabezo de Torres no estén realmente en Cabezo de Torres? ¿Por qué una familia que vive a menos de 200 metros del centro de la pedanía de Casillas tiene que escolarizar a sus hijos en Puente Tocinos? ¿A qué poblaciones pertenecen los meandros del río Segura? La mayoría de estas preguntas, formuladas año tras año por los vecinos en las juntas municipales, han obtenido una respuesta. Gracias a las gestiones realizadas por el concejal de Descentralización, Cristóbal Herrero, la Concejalía de Patrimonio ha propuesto a la Comisión de Pleno de Sostenibilidad, Urbanismo y Asuntos Generales la rectificación de los límites de 16 pedanías que, según el edil Cosme Ruiz, han quedado desfasados por el creciente desarrollo urbanístico producido en el municipio. Algunos de los lindes actuales son «imprecisos», según indica la Concejalía en su informe-propuesta, «por la desaparición de algunas acequias y azarbes y el encauzamiento del río Segura».
Las pedanías que verán modificados sus confines son La Arboleja, Rincón de Seca, Rincón de Beniscornia, La Ñora, La Raya, Cabezo de Torres, Monteagudo, El Esparragal, Casillas, Puente Tocinos, Barrio del Progreso, Los Dolores, Jerónimo y Avileses, Sucina, Patiño y Puebla de Soto.
En algunos casos las modificaciones obligarán a los vecinos a volver a empadronarse para que puedan beneficiarse de un mejor acceso a ciertos servicios públicos como la educación y la sanidad; en otros casos, se solventarán las quejas por el retraso en el reparto de la correspondencia, o se regulará a efectos catrastales a qué población pertenecen suelos ganados al río tras las sucesivas alteraciones del cauce.
Uno de los cambios más chocantes es el que afecta a los dos cementerios de Cabezo de Torres, que oficialmente se construyeron en terrenos pertenecientes a Monteagudo y El Esparragal, por lo que la Concejalía aboga por modificar los límites de las tres pedanías para que los camposantos se ubiquen definitivamente en Cabezo de Torres.
Los vecinos del Camino de la Almazara, que divide Monteagudo y Cabezo de Torres, quedarán adscritos a efectos económicos y administrativos a Monteagudo, que es el núcleo de población más próximo.
Otro caso similar se da en el Camino del Pino, el acceso principal a Casillas, donde las casas de un margen pertenecen a Casillas y las del otro a Puente Tocinos. Esta situación dificulta el acceso a ciertos servicios, ya que en la misma calle unos vecinos pueden escolarizar a sus hijos en el colegio más próximo, el CEIP Juan de la Cierva, a solo 300 metros, mientras que otras familias se ven obligadas a desplazarse 4 kilómetros para llevar a sus hijos a los colegios de Puente Tocinos. Con la modificación, las viviendas del Camino del Pino que pertenecen a Puente Tocinos pasarán a Casillas.
Sucina perderá 1.864 casas
El 'resort' Hacienda Riquelme, promovido por Polaris World en la carretera de Avileses a Sucina, se encuentra oficialmente dentro del límite de Sucina, pero con la propuesta de modificación de límites pertenecerá a Jerónimo y Avileses. El cambio tendrá también efectos electorales, ya que en Hacienda Riquelme hay 1.864 apartamentos, cuyos propietarios, en caso de empadronarse, dejarán de votar en Sucina, una de las dos únicas pedanías cuya junta está en manos del PSOE.
Los Dolores también ampliará su extensión con la incorporación del entorno de la Ciudad de la Justicia, que hasta ahora formaba parte del Barrio del Progreso, que afecta a las calles Carril del Nene de Ana, Senda de los Garres y Orilla de la Vía.