El presidente de la Generalitat, Alberto Fabra , prepara un plan de reorganización de la Administración, cuyo borrador se presentará este mes, en el que se prevé un recorte del sector público de un 20%. Esto supondrá un ahorro de 400 millones de euros. Asimismo, se estudiará que los altos cargos no cobren más que el jefe del Consell. Estas medidas forman parte de un «decálogo del consenso» que presentó ayer a los portavoces parlamentarios en las entrevistas que mantuvo con ellos en el Palau durante toda la mañana. Este nuevo plan «va en función del gasto de las empresas públicas». «Nuestro compromiso está en poner la tijera en aquello que sea prescindible», señaló Fabra , quien agregó que se va a «eliminar lo superfluo», aunque todavía se «ultima» el análisis de los recortes.
El ahorro de los 400 millones será complementario al Plan de Austeridad con el que se prevé un ajuste de 1.800 euros para este año. Fabra destacó que la Comunitat «ha sabido hacer frente a los recortes de la Administración central» y «seguir» con las políticas sociales.
Como medida de ahorro, Fabra estudiará un plan para que los altos cargos de la Administración no cobre un sueldo mayor que el del propio presidente quien, en tono distendido ha dicho: «En eso estoy de acuerdo y mi mujer también». Dentro de este decálogo, habrá una nueva ley de funcionamiento para RTVV, cuyo nuevo modelo espera consensuar con la oposición. Sin embargo, el ente público de radiotelevisión no entra dentro de este plan de recorte de Fabra.
Financión autonómica
Otro de los puntos tratados fue la financiación autonómica y el techo de gasto. «Solo en igualdad de condiciones» se podrá «afrontar con garantías» la reforma constitucional que establece el techo de gasto. «No es justo que partamos en este momento con desigualdad de condiciones» y «exigimos lo que hemos adelantado» para hacer inversiones, en referencia a la deuda histórica con la Comunitat, que Fabra cifra en 7.300 millones de euros.
En este punto, Fabra ha asegurado que no contempla, tal y como proponía Compromís, que se compre la CAM con la deuda histórica. Al respecto, recordó que la caja se encuentra bajo supervisión del Banco de España, al que le exige que garantice el acceso al préstamos de las pymes» y que «mantenga la obra social». Fabra se mostró dispuesto a debatir sobre la creación de una nueva norma urbanística y señaló la necesidad de «generar confianza» con la imagen de la Comunidad Valenciana.