La Sociedad Murciana de Medicina Familiar y Comunitaria (Smumfyc), que agrupa a unos 600 facultativos, es el último organismo en sumarse a la larga lista de críticos con la Mesa de la Sanidad. El presidente de la Smumfyc, Juan de Dios González, considera que el proyecto es «una reunión de amigos sin funcionalidad alguna». Los médicos de Atención Primaria se preguntan por qué no están representados ni los ciudadanos -que son los usuarios del sistema sanitario- ni los sindicatos (solo participa el CESM). También han quedado fuera las sociedades médicas. «Nosotros queremos participar, pero no nos han invitado», lamentó ayer González en declaraciones a 'La Verdad'.
De la Mesa de la Sanidad forman parte los colegios profesionales de médicos, veterinarios, odontólogos y farmacéuticos (no así el Colegio de Enfermería). El único sindicato incluido es el CESM, y el sector privado está representado por Hefame, mientras los centros concertados, agrupados en la Unión Murciana de Hospitales, no fueron invitados.
Quien sí se sienta en la Mesa es el Gobierno regional. De hecho, Ramón Luis Valcárcel recibió la semana pasada en el palacio de San Esteban a los miembros del nuevo organismo. La Sociedad Murciana de Medicina Familiar denuncia que se escuchan las propuestas del CESM y los colegios profesionales pero no las suyas. «Hace año y medio pedí a la consejera Ángeles Palacios una cita para trasladar nuestras ideas, y nos remitió al gerente del Servicio Murciano de Salud. Todavía estamos esperando que nos llame», denuncia Juan de Dios González.
El presidente de esta sociedad médica es además crítico con las primeras propuestas planteadas, como subir el importe que pagan los enfermos crónicos por sus recetas en unos 40 céntimos. «Lo primero que se plantea es que sean los pacientes los que paguen más, cuando hay muchas cosas que hacer antes de eso», subraya González.
Pero donde más malestar ha generado la Mesa de la Sanidad es en la enfermería, que ha quedado excluida del proyecto al no estar representada ni a través de su colegio profesional ni mediante el sindicato mayoritario en este colectivo, el SATSE. Su presidente, José Antonio Blaya, trasladó ayer a Ramón Luis Valcárcel este descontento y subrayó que la Mesa «no tiene valor ni trascendencia».
«Si se habla de sanidad y de cómo salir de la crisis, en esa mesa no están todos los elementos y sobran algunos, ya que no pinta nada el Colegio de Farmacéuticos dando una opinión sobre cómo se deben gestionar los hospitales», declaró tras el encuentro con el presidente, según recoge Europa Press. Blaya aseguró que Valcárcel ha prometido que habrá una «supermesa» con todos los actores implicados. Además, explicó que el propio presidente regional ya trasladó a los impulsores de la Mesa, cuando los recibió la semana pasada, que «había ausencias». Blaya acudió a San Esteban acompañado por Clemente Hernández, presidente de ANPE. El objetivo del encuentro era presentar a Valcárcel la nueva federación conjunta de SATSE y ANPE. Pero la polémica por la Mesa de la Sanidad protagonizó la reunión.
Las críticas de enfermeros y médicos de familia se suman a las de PSOE, IU, UPyD, CC OO y UGT. La Consejería de Sanidad trata de frenar la polvareda, que no para de crecer. Un portavoz explicó que la iniciativa de la Mesa parte de los colegios profesionales y el CESM, y no del propio Ejecutivo. «Un grupo de organizaciones representantivas dice que quiere aportar ideas y el Gobierno lo que hace es escuchar. Ellos mismos dijeron que no son excluyentes y que están abiertos a incorporaciones», defendió.