La fuerte caída en el número de abortos que se inició en 2009 en la Región, tras décadas de espectaculares incrementos, se ha frenado. Según los datos todavía provisionales de la Consejería de Sanidad, en 2010 se practicaron 4.753 interrupciones voluntarias del embarazo, ocho más que el año anterior. Es una casi imperceptible subida del 0,16%, pero contrasta con la bajada del 9,2% que se produjo en 2009.
«Después de un descenso acusado, ahora la situación se estabiliza», explica Roque Martínez, subdirector general de Asistencia Especializada. Los abortos no siguen cayendo, pero tampoco suben. Simplemente se mantienen.
A la espera de que el Ministerio de Sanidad haga públicas las estadísticas correspondientes al resto de España, la Asociación de Clínicas Acreditadas para la Interrupción del Embarazo (ACAI) apunta a que las cifras de 2010 reflejarán un descenso en el número de abortos en el conjunto del país, en línea con lo que ya ocurrió en 2009, cuando esa disminución fue del 3,7%. En este sentido, Murcia presentaría peores datos. Así, ACAI habla de una reducción de entre un 3 y el 5% en Andalucía, mientras en la Comunidad Valenciana se han practicado 300 abortos menos. Hay que tener en cuenta, en todo caso, que son cifras solo de las clínicas asociadas a ACAI, que representa al 90% del sector.
Crisis y desempleo
Con respecto a Murcia, ACAI cifra el incremento de abortos en 2010 en un 1%, pero la Consejería de Sanidad reduce el porcentaje al 0,16%. Ambas cifras representan un frenazo a la tendencia a la baja del año anterior. ¿Por qué se produce esta situación? El ginecólogo Francisco Valera, director de la clínica Ginemur, cree que «la crisis puede estar influyendo». Mujeres en paro y en situación de pobreza recurrirían a la interrupción voluntaria del embarazo ante la falta de recursos. Por edades, y según la Consejería, en 2010 descendieron estas intervenciones un 5,1% entre las jóvenes de 20 a 24 años (de 1.148 en 2009 se pasó a 1.092). Por el contrario, aumentaron un 8,4% en las menores de 18 años, al pasar de 356 a 386. La nueva legislación les permite someterse a la interrupción voluntaria del embarazo sin el consentimiento de sus padres, pero «el 90% acude acompañada por sus familiares», asegura Francisco Valera, de Ginemur.
La reducción del número de abortos durante 2009 y 2010 en España ha coincidido con dos medidas que generaron un gran debate social: la venta sin receta de la píldora postcoital y la nueva Ley de Plazos. El Ministerio defiende el efecto de la píldora en la disminución de interrupciones del embarazo, pero ACAI cree que obedece en realidad al frenazo de la inmigración y al menor número de mujeres en edad fértil. En cuanto a la nueva legislación, las clínicas subrayan que queda demostrado que no ha disparado los abortos, pese a lo que advirtieron sus críticos. Además, «las intervenciones se hacen ahora de manera más temprana, lo que evita tratamientos más agresivos», recalca Valera.