Las maltrechas relaciones que han mantenido en los últimos años la Universidad de Murcia (UMU) y la Universidad Católica San Antonio de Murcia (UCAM) terminaron ayer por estallar en mil pedazos. El motivo es el mismo que ha avivado la polémica entre ambas instituciones desde hace cinco años, cuando la universidad presidida por José Luis Mendoza anunció su firme intención de implantar los estudios de Medicina, lo que supondría un «grave perjuicio» para los alumnos de la Universidad de Murcia, según ha dejado claro la institución pública cada vez que se ha preguntado por el tema. Pero ayer la paciencia del rector de la UMU pareció llegar a su fin. Tras una rueda de prensa en la que José Antonio Cobacho departió amistosamente con sus invitados, saludó con sonrisas a los presentes y atendió gustosamente a los medios de comunicación, el rector explotó tras una pregunta de uno de los periodistas, que le interpeló sobre una publicidad de la UCAM sobre la oferta académica para el curso que viene y en la que se ofrece los estudios de Medicina. Eso sí, dejando claro con un asterisco y en letra pequeña que esos estudios están pendientes de verificación por parte de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (ANECA), al igual que otros como Criminología o Podología. Esos anuncios, que se pueden ver en algunos diarios de tirada nacional, sacaron de sus casillas a Cobacho de manera definitiva, que arremetió también contra los niveles de calidad de la universidad privada.
«Estoy curado de espanto ante los excesos de la Universidad Católica», aseguró el rector de la Universidad de Murcia. Posteriormente, en declaraciones a 'La Verdad', José Antonio Cobacho continuó su particular 'rajada'. «Ya he reventado. Lo que está haciendo la UCAM con los itinerarios al grado (cursos de adaptación de licenciaturas o diplomaturas a los grados) es una verdadera pantomima, con facilidades extremas. Unas cuantas horas, unos cuantas clases, y ya está». Y señaló con el dedo: «En los cursos que ofrece la Católica de Enfermería o los de Magisterio, especialmente». Por último, Cobacho aseguró que «el Consejo de Gobierno de la Universidad de Murcia discrepa profundamente de la forma de proceder de la Universidad Católica» y concluyó con un elocuente «hasta aquí hemos llegado».
«Es un irresponsable»
Aunque en un principio la Universidad Católica guardó un silencio sepulcral ante las declaraciones de Cobacho, el presidente de la UCAM, José Luis Mendoza, contestó pocas horas después al rector de la Universidad de Murcia tildando sus palabras de «gratuitas». Para Mendoza, su compañero del Consejo Universitario «es un irresponsable y un imprudente porque sus declaraciones causan un gran daño a esta institución y generan una alarma injustificada. No sé que motivos tiene para ello». El presidente de la Universidad Católica volvió a defender con uñas y dientes el derecho de la institución privada implantar los estudios de Medicina en el campus de Los Jerónimos. «Hemos recibido cientos de llamadas de padres preguntando por la situación de estos estudios porque no quieren que sus hijos se vayan fuera el año que viene o no pueden mandarlos a otra universidad en otra región. Vamos a dar un servicio muy importante a esta Comunidad». Según el líder de la Católica, «no tiene por qué haber un conflicto de intereses o un choque entre nuestra Facultad de Medicina y la de la Universidad de Murcia o entre nuestros alumnos y los suyos. En otras comunidades funciona perfectamente y creo que este acoso y derribo por parte de la UMU no beneficia a nadie».
Por lo que se refiere a la «pantomima» de los cursos de adaptación al grado que se imparten en la UCAM, según denunció Cobacho, José Luis Mendoza aseguró que «se cumplen escrupulosamente todos los requisitos legales, pero no es él quien controla la calidad de nuestros estudios, sino los responsables del Ministerio y de la Comunidad. Me sorprende su actitud. Debe tener mucho tiempo libre y lo que tiene que hacer es dejarnos tranquilos y dedicarse a su universidad».
Por último, José Luis Mendoza aseguró que «después de conocer tantos años a José Antonio Cobacho no me extraña su comportamiento, pero lo que debería hacer es controlar sus impulsos». Más madera a un fuego que ya echaba chispas.