Jesús Añó proviene de Valencia, tierra de bandas de música. A los 13 años ya tocaba la trompeta en la Banda de Música de su pueblo, Benifayó. Ha estudiado en los conservatorios superiores de Música de Valencia, Alicante y Murcia. Es compositor y ha recorrido el territorio nacional consiguiendo múltiples premios. Dirige la Banda Unión Musical de San Pedro del Pinatar. Recientemente ofreció en la ermita de la Virgen de la Huerta, de Los Ramos, el concierto del azahar.
-¿Cómo está la Región en el toque de trompetas?
-En un baremo de diez, la trompeta se encuentra entre el siete y el ocho. No es de los instrumentos más solicitados, como puede serlo el piano, la guitarra o el violín, pero tampoco de los menos como la tuba. Conforme la van conociendo el público en general les va gustando. Es un instrumento que, quien lo elige, o lo tiene muy claro o la familia te va quitando el interés.
-¿Tanta influencia tiene la familia en la elección de un instrumento musical?
-Sí; incluso diría que el problema son los padres a la hora de elegir un instrumento. En la mayoría de los casos son ellos quienes eligen y al año o a los dos años el alumno termina aburriéndose y cambiando. Parece que son los padres los que fuesen a tocar el instrumento. La trompeta va ganando adeptos; es muy popular para orquesta, jazz, charangas. Es un instrumento de viento que sirve para todo.
-¿Es difícil tocarla?
-Si no te gusta y no le dedicas el tiempo necesario, sí que es difícil. Es como todo, si aprendes bien y tienes una persona o profesor que te guíe, no es complicado. Si aprendes bien la técnica, puedes ser un buen trompetista porque todo el mundo sopla para que suene pero aprender bien la técnica es otra historia.
-¿Qué caracteriza la técnica para que suene bien?
-Técnica es todo aquello que nos ayuda a que un instrumento sea más fácil y que suene con el mínimo esfuerzo. El resultado debe ser máximo con el mínimo esfuerzo; si no lo haces bien, al final te haces daño en los labios y no salen bien los sonidos. A algunos veo que incluso llegan a sangrar los labios y eso se debe porque lo hacen a su manera y ni disfrutan ellos tocando ni hacen disfrutar a los demás.
-Dígame tres normas básicas para ser un buen trompetista.
-Lo primero es tener disciplina. La segunda norma es la constancia; puede ser que no seas solista o un concertista de primera, pero será un buen instrumentista, la constancia hace hábito y se superan todas las dificultades poco a poco. Y la tercera es la técnica, se precisa adquirir buena técnica, todo está inventado pero hay que dedicar unas horas determinadas de estudio.
-¿Es necesario tener buenos pulmones?
- No, éste es un mito que, afortunadamente, va desapareciendo. Cuando empecé a tocar la trompeta, de pequeño también me lo decían. Gracias a la técnica podemos ver a chavales de siete o diez años que apenas pueden sostener la trompeta y la tocan de maravilla.
-¿Qué diferencia a la trompeta de las corneta?
-Las bandas de tambores y cornetas de los pueblos no utilizan trompetas sino cornetas, como indica su nombre. La corneta no tiene pistones o cilindros para que suene toda la gama; la técnica es la misma pero es más complico aprender a tocar la trompeta. La corneta tiene cinco sonidos que se van combinando.
-¿De qué material está realizada?
-De latón; últimamente se está añadiendo aleación de titanium, la hace un poco más pesada, pero da muy buenos resultados.